La decisión del Gobierno Regional de conceder al Racing una subvención total de 22 millones de euros en los próximos diez años ha vuelto a generar la polémica en torno al club. Primero fue la tardanza en la venta del paquete de acciones del que era titular el Gobierno Regional; a continuación, el cambio de manos de las participaciones a favor de un grupo de empresarios de fuera de la región y, ahora, la concesión de una subvención a diez años vista.
El diputado regional del Partido Popular José Antonio Cagigas dijo ayer que el Gobierno de Cantabria «ha regalado el Racing, no lo ha vendido», al conceder por decreto una subvención directa de 22 millones de euros para los próximos diez años. Así, Cagigas insistía en que «el Gobierno ha engañado y ha ocultado información para presentar como una venta lo que es un regalo».
Para el diputado del PP, la operación por la que el grupo empresarial encabezado por Francisco Olmedo ha adquirido el 53 por ciento de las acciones del club que estaba en manos del Gobierno, no puede ser considerada venta, porque «los compradores reciben dinero en lugar de aportarlo».
«Los 22 millones equivalen aproximadamente a la deuda bancaria del club», recalcó Cagigas quien, como ya hiciera meses atrás, volvió hablar de «posible caso de corrupción política» por parte del Ejecutivo cántabro.
Cagigas acusó a la vicepresidenta del Gobierno, Lola Gorostiaga, de engañar a los ciudadanos por no dar cuenta de la aprobación de esta subvención a la hora de informar de los acuerdos adoptados por el consejo de Gobierno.
Poca transparencia
También criticó la falta de transparencia de los consejeros de Economía y Hacienda, Ángel Agudo, y de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López Marcano, por informar de la venta del Racing sin mencionar esta subvención plurianual cuando, añadió, «era uno de los acuerdos principales de la operación».
«Unos empresarios quieren hacer negocio en Cantabria y se les entregan 22 millones de euros», afirmó José Antonio Cagigas, preguntándose después qué ocurriría si el Racing descendiera a Segunda División o si desapareciera en los próximos once años.
«Cacicada»
Según Gagigas, la aprobación de un decreto de subvención directa «está rozando la legalidad y es una cacicada». A su juicio, el Ejecutivo cántabro ha optado por esta fórmula para poder subvencionar a la entidad deportiva santanderina sin tener que someter la decisión a la aprobación del Pleno del Parlamento. Al respecto, indicó que en este caso no se cumple ninguna de las premisas para este tipo de decretos. Además, Cagigas precisó que en el contrato de compraventa se ha suprimido el párrafo en el que se establecía que el equipo debía llevar publicidad institucional de Cantabria en las camisetas.
Sólo cambia la cuantía
Por su parte, el consejero de Economía y Hacienda, Ángel Agudo, aseguró ayer que el decreto sobre la subvención al Real Racing Club «es exactamente el mismo que el suscrito por el anterior Gobierno regional del PP» y sólo varía la cuantía y el tiempo. Asimismo, negó cualquier relación entre las subvenciones y la operación de compra venta de acciones. «Mezclar estos conceptos sólo lleva a equívocos», dijo.
Agudo explicó ayer algunos conceptos sobre la subvención anual de 2 millones de euros que aportará el Gobierno regional al equipo cántabro durante los próximos once años. «El Racing viene recibiendo subvenciones desde hace muchos años», indicó Agudo, y si se ha decidido aumentar la cuantía y los años de efectividad del convenio es para garantizar «un menor nivel de incertidumbre» al Racing. Hasta la fecha, el Racing aportaba al equipo de fútbol 900.000 euros al año de ayuda.
El consejero negó que en la operación exista «oscurantismo» y argumentó esta afirmación diciendo que el decreto de subvención se ha publicado en el Boletín oficial de Cantabria (BOC), y las cuentas de la operación de compraventa del equipo «están auditadas». En este sentido, dijo que la operación de compra-venta de las acciones está auditada por la Liga Profesional de Fútbol y «sujeta a cláusulas suspensivas porque la tiene que autorizar el Consejo Superior de Deportes».
El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno cántabro insistió en que «solamente aquel que no crea en las instituciones puede lanzar dudas sobre estas operación».
Fuente:
El Diario Montañés