jueves, 22 de diciembre de 2005

El canario Ayoze marcó de sensacional libre directo el primer gol del partido en el Santiago Bernabé

ABRIÓ LA LATA. El canario Ayoze marcó de sensacional libre directo el primer gol del partido en el Santiago Bernabéu.


No salió el Madrid enchufado para despedir 2005. Más bien comatoso. Tuvo la pelota (da para eso, sí), se acercó con algo de timidez a Aouate y perdió a la contra ante un rival que vino con hambre y cenó tan pancho en el Santiago Bernabéu.

La Liga no es que sea una utopía en estos momentos, es que este Madrid en lo que debe pensar es en asegurarse plaza en Champions, fichar bien en el mercado invernal y recuperar la fe en algo para levantarse algún día.

Los agujeros negros, o unas esplendorosas máquinas, podrían llevarnos en el tiempo. Lo escribió H. G. Wells, seguro que Stephen Hawkins ya lo ha hecho y no lo ha contado. Para no asustarnos. Hacia delante en el tiempo parece más sugerente, por la ansiedad del saber, y viajar hacia atrás, a veces, también.

El 22 de abril de 2000 el Racing ganó 2-4. El Madrid se llevó poco después la Octava en París ante el Valencia. El 21 de diciembre de 2005 el Racing ganó 1-2. El Madrid aún tiene tiempo para soñar con la Décima. Pero pinta mal. Francamente mal.

El Madrid es así ahora. De mediocre. Un Racing que venía ya de por sí disminuido le levantó la cartera a un equipo que se descompone en partículas y se aleja del concepto básico de esta deporte, la asociación, que por algo se llama FA (Football Association) el organismo que apadrinó al balompié.

Con un planteamiento honesto por parte de Manuel Preciado (tan golpeado por la vida que es increíble que siga compitiendo), el Racing salió a esperar qué encontraba. Y no fue mucho. Para su sorpresa. Sólo el brío desbocado de Beckham (amarilla ya a los 10 minutos) parecía demostrar que los de López Caro estaban por la labor. Poco más. Un disparo de Ronaldo, con pitos como premio, y otro remate cerca de Robinho fueron el preludio del diluvio. Tarjetón a Pavón por entrada a Matabuena y golazo de libre directo del canario Ayoze. Tres minutos después, con un Bernabéu en silencio (ya no hay signos vitales ni para montarla), Casillas salvó un cabezazo de Melo. Y, a los 27 minutos, el 0-2, en jugada colectiva de contragolpe del Racing que culminó el brasileño tras sortear a un apático Pablo García (lo que ya es preocupante).

El Madrid no desprendió emociones. A veces Zidane. Necesitaba un gol para acortar antes del descanso. Lo intentó, pero como aquél que combatía ante Cassius Clay se agotó en manotazos sin enganchar al saltarín. Cercó, fijó al Racing, aunque no le dio ni una.

En la segunda parte, López Caro tiró de los suyos, los del B, el Real Madrid Castilla. A jugar Balboa (que actuó 90 minutos este martes en el 0-0 ante el Lleida) y Soldado. Fuera Helguera y Robinho. Conclusiones: el cántabro pagó el esfuerzo (luego se supo que sufría una pinchazo) y el brasileño cobró por su falta de tino. Que venga pronto el Cádiz, sueña.

Tardó 13 minutos el Madrid en meterle el miedo a Aouate. Fue ‘Rocky’ Balboa, desequilibrante por la derecha. Fallaron el remate en cadena Soldado, Ronaldo y Beckham. Pero la autoestima se levantó un poco. Medio Prozac. Y la otra mitad, poco más tarde, en una contra de Óscar Serrano que salvó Casillas. Sonó al tópico "equipo-modesto-que-perdona-al-grande-igual-a-derrota-segura". Ronaldo empezó a liarla, lógico por esa 'Ley de Murphy'. Rompió a Oriol (sí, el que lesionó a Aranburu) en una carrera por banda izquierda y, segundos después, aprovechó de cabeza un regalo defensivo para recortar con tijeras.

A los 73 minutos, volvió a dejarse el tercero el Racing. De nuevo no acertó Óscar Serrano. Mala señal. Soldado ya estuvo cerca de igualar en otro cabezazo (77’). Luego falló el ejemplar delantero canterazo el 2-2, en un disparo que rozó el palo.

Quedaba la vía de la hombría para el cerco final, con una mejoría notable en el juego y en la actitud. Se intentó para morir con alguna bota puesta. Pero Aouate resistió. No dio ni para un mísero empate. Eso sí. Penalti no pitado a Ronaldo, al que pisaron en el área. Pero el arbitraje ni los despachos viajan a favor en ese rumbo perdido confesado por Florentino Pérez.
Publicado por Castrenyo @ 0:42 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario