lunes, 19 de diciembre de 2005

Una triste realidad

El Racing dejó escapar una magnífica oportunidad para lograr una victoria ante sus aficionados y acabó empatando con el Málaga El árbitro Carlos Megía Dávila se convirtió en uno de los protagonistas del encuentro al expulsar a cinco jugadores

Ni la actuación de Megía Dávila y sus cinco expulsiones, ni el hecho de haber remontado un marcador adverso para acabar sumando un puntito puede ocultar la que, desde hace muchos partidos, es la única realidad del Racing. Su juego es pobre, como la mayoría de los resultados que está logrando, y las sensaciones que ofrece a sus seguidores son más que inquietantes, por más que esté consiguiendo mantenerse fuera de los puestos de descenso y que haya encadenado una racha de tres partidos sin conocer la derrota.

Ayer, ante un Málaga que no demostró ser mucho mejor que los cántabros, el Racing volvió a defraudar. Se presentaba ante sus aficionados con el aval de la victoria conseguida hacía una semana ante el Getafe y con las ganas de dar por fin la de cal en su propio campo. Pero ni ganas, ni avales ni casi nada. El Racing volvió a ser el de siempre, un equipo con muchas debilidades en todas y cada una de sus líneas, en el que los fallos abundan en demasía y en el que el juego es fruto más de alguna acción individual del jugador de turno que esté ese día entonado que de un trabajo colectivo, más de algún arrebato de orgullo que de una intención programada y prevista, en definitiva, un equipo cuyo futuro en cada partido depende de demasiados condicionantes como para que siempre tenga la fortuna de su lado. Y eso que ayer parecía que iba a ser uno de esos días, sobre todo después de que a las primeras de cambio el rival se quedara con un hombre menos tras la expulsión de Anderson, que ni como local ni como visitante parece tener demasiada fortuna en el campo santanderino.

El equipo de Manolo Preciado se topó de repente con un partido ideal. Un rival pobre y, además, con un jugador menos. Pero, lo que parecía una ocasión pintiparada se tornó en una nueva desilusión que comenzó a fraguarse cuando Navas aprovechó un balón suelto en el área racinguista para batir a Aouate. Era la segunda ocasión en que el Málaga sacaba una falta desde esa misma zona. La primera se quedó en un susto para los santanderinos. La segunda subió al marcador.

El gol cayó como un jarro de agua fría y no por la falta de costumbre. No. Sino porque el Racing estaba dando el primer paso para lo que a la postre sería una nueva desilusión. Ni siquiera el buen gol de Casquero al filo del descanso sirvió para ocultar la preocupación de unos seguidores que veían como el partido presentaba unas magníficas condiciones para el Racing, aunque la sensación de decepción flotaba en el ambiente.

Carrusel de tarjetas

Tampoco sirvió de nada que tras el descanso Manolo Preciado diera un vuelco a su sistema en pos de un juego más ofensivo y de una victoria que su equipo tenía al alcance de la mano. En esta ocasión no fue ya la actitud del Racing ni su capacidad. Fue el carrusel de expulsiones de Megía Dávila. Primero fue Vitolo el que cayó en la 'trampa' de un Salva mucho más veterano. Después, Pinillos, que se vio obligado a cometer una falta tras el enésimo error defensivo. La última fue la de Aganzo, impulsivo, como siempre, aunque ayer fue objeto de un excesivo castigo. En medio de este 'festival', el visitante Gerardo también se fue al vestuario.

Ahí concluyó el partido. Ni el Racing pudo hacer más ni el Málaga puso demasiado interés en aprovechar su superioridad numérica. Un punto para cada uno y todos satisfechos. Bueno, todos no. Los aficionados de El Sardinero volvieron a llevarse un chasco con su equipo, que ayer ni siquiera pudo escudarse en la actuación arbitral para justificar un triste empate.

Goles: 0-1, min 39. Navas, al superar de cabeza a Aouate. 1-1, min 45. Casquero, con un disparo colocado desde la frontal del área.

Árbitro: Megía Dávila, auxiliado en las bandas por Yuste Jiménez y Egido Rozas. Cuarto árbitro Alonso Rodríguez.

Amonestaciones: Fueron amonestados con cartulinas amarillas Salva, Pina, Anderson, dos veces, por lo que fue expulsado en el minuto 22, y Gerardo, otras dos veces y fue expulsado en el minuto 78, por el Málaga. Por el Racing fueron sancionados con amarilla Moratón, Casquero y Jonatan, y con roja directa Vitolo (min 65), Pinillos (min 70) y Aganzo (min 71).

Incidencias: 13.027 espectadores presenciaron el partido correspondiente a la decimosexta jornada de Liga entre el Racing y el Málaga. Gonzalo Piñeiro, alcalde de Santander, Francisco Javier López Marcano, consejero de Deporte, y Ángel Agudo, consejero de Economía, presenciaron el encuentro desde el palco de El Sardinero



Diario Montañés
Publicado por Librablue @ 8:34 | 0 Comentarios | Enviar

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