domingo, 18 de diciembre de 2005
Ha dicho esta semana Preciado que tienen que aprovechar el momento de Antoñito. Es un buen pensamiento, sobre todo porque el técnico sabe que Antoñito tiene señalado en rojo una serie de partidos. El primero, por buen sevillista, el del Betis (ya le ha marcado este año). Y el segundo, por sevillano, el del Málaga. Hace unos años, Antoñito y Reyes arrasaron con el Sevilla B La Rosaleda en una fase de ascenso a Segunda División y estuvieron a punto de cargarse una generación que al fin sobrevivió y hoy trata de sostener al Málaga en Primera. Tapia sabe muchas cosas de Antoñito, un talento de la calle. Y le preocupa, sobre todo, porque observa cierta debilidad defensiva en su equipo, que ha encajado 22 goles, una cifra impensable para el Málaga de la pasada temporada, que se hizo fuerte atrás. Ahora ha perdido ciertas señas de identidad y viaja inquieto a Santander, donde el Racing le espera con los mismos puntos y muy optimista tras su victoria en Getafe.
Parecía imposible que Preciado cosiese al Racing a principio de temporada, pero se ha ido creciendo y ya cree posible la permanencia. La venta consumada de la sociedad no parece haber alterado la normalidad del equipo, preocupado por fichar y reforzarse con jóvenes (Damiá), veteranos (Pablo Alfaro) y goleadores (Sobis). En el Málaga ha llegado Bóvio, pero no podrá jugar hasta enero. Mientras, Tapia considera fundamental no perder ninguno de los dos últimos partidos del año para amortiguar la caída de un equipo que necesita los goles de Salva.
Diario AS