El responsable del vestuario racinguista, Manolo Preciado, admitió ayer abiertamente la superioridad del Barcelona, al que calificó como un 'equipo especial', después del 'repaso' que los de Frank Rijkaard dedicaron al conjunto santanderino.
'El Barça es un equipo especial con un estado de forma extraordinario, esto hace que sea un equipo difícil de contrarrestar', reconoció el técnico cántabro, quien añadió además que su rival de ayer demuestra un estado de forma y un ánimo impecables.
Según el entrenador del Racing, 'la clave contra un equipo de este nivel es que le cueste marcar el primer gol, porque si no todo se le simplifica'. En su análisis del partido, Preciado destacó que 'hemos llegado muy poco y de este partido hay que hacer borrón y cuenta nueva porque tenemos tres partidos clave en los que tenemos que sumar. Es un momento de hacer análisis y seguir trabajando duro'.
'Lo único que se puede hacer es felicitar al rival, porque el único análisis posible es que un rival fue superior al otro', declaró. Respecto a la necesidad de dar un vuelco a la situación del Racing, enfatizó que 'en El Sardinero tenemos que empezar ya a ganar. Ahora sólo nos queda felicitar al rival y poco más, trabajar por buscar al mejor Racing de Santander que aún está por ver', concluyó.
Euforia
Por su parte, Frank Rijkaard, técnico del Barcelona, intentó poner freno a la euforia que envuelve a su equipo tras encadenar la octava victoria consecutiva y aseguró que desconoce dónde tiene el techo la plantilla azulgrana. De todas formas, afirmó que el de ayer 'ha sido un gran partido. Hemos tenido mucha posesión de pelota y no hemos dejado muchas ocasiones al Racing. Hemos estado acertados de cara a la portería rival y felicito a los jugadores porque están a un gran nivel y haciendo buen fútbol'.
'Nunca sabes dónde está el límite', manifestó Rijkaard, quien fue capaz de detectar un solo fallo en la actuación de sus jugadores frente al Racing: 'No han estado tan bien como deberían en los últimos veinte minutos, aunque esto sólo es un detalle'.
El holandés no se esforzó en disimular su satisfacción porque su equipo se mostró 'muy serio' sin dejarse conquistar por los elogios, 'pero hay que seguir trabajando para no caer en estas cosas', dijo, refiriéndose a la alegría desbordada que rodea en la actualidad al equipo barcelonista por su trayectoria.
Fuente:
El Diario Montañés