jueves, 24 de noviembre de 2005
La mejora del juego ofensivo centró el entrenamiento del Racing
Manolo Preciado, entrenador del Racing, tiene claro cuáles son las fórmulas que hay que aplicar para que el equipo salga de la complicada situación en que se encuentra. Una es el trabajo. Lo ha dicho en innumerables ocasiones. Otra, hacer 'grupo'. Y en eso insistió ayer. Durante más de media hora, la plantilla del conjunto santanderino y el cuerpo técnico mantuvieron una reunión en el vestuario de La Albericia. Y es que saber qué cosas se pueden mejorar y cuál debe ser la aportación que se exije a cada uno son factores que pueden resultar determinante en la recuperación de un equipo que, en las últimas jornadas, está manteniendo una trayectoria descendente en la clasificación, aunque realmente, su comportamiento sobre el terreno de juego sí ha mejorado.
Terapia de grupo
Tras la terapia de grupo, Preciado puso en práctica su otra fórmula: El trabajo. El técnico astillerense insistió en el aspecto que más quebraderos de cabeza le está ocasionando a lo largo: el juego ofensivo. La circulación del balón, las internadas por las bandas, los centros por parte de los interiores y los remates. Estos cuatro aspectos del juego ofensivo fueron machaconamente repetidos por los jugadores del conjunto santanderino. Como también lo fue la presión, algo que practicaron en los ya habituales partidillos a medio campo en los que el entrenador exige a sus hombres la máxima intensidad.
Uno de los aspectos positivos para Preciado en el trabajo de preparación del partido del domingo contra el Barcelona es que tiene a sus disposición a toda la plantilla excepto, como es lógico, Samuel, que continúa con la recuperación de su grave lesión de rodilla, y Jonatan Valle, aún renqueante de sus problemas musculares.
Al completo
Sin duda, el técnico racinguista agradecerá contar con todos sus hombres en un desplazamiento que, de antemano, se presenta como muy poco favorable al Racing. En sólo dos ocasiones el equipo cántabro ha sido capaz de salir del campo del Barcelona con la victoria, la última de ellas en la campaña 1982-83, cuando se impuso por un claro 0-2. El primer triunfo cántabro ante el equipo culé en la Ciudad Condal se remonta a la temporada 1935-36, cuando ganó por un apretado 2-3. En el resto de las ocasiones, salvo en cuatro partidos que acabó empatando, el Racing cayó derrotado como visitante ante el Barcelona.
Antecedentes y actualidad
Además de estos antecedentes ciertamente negativos, la realidad de ambos clubes tampoco hace presagiar nada bueno para los intereses cántabros. El equipo de Rijkaard está mostrando una superioridad abrumadora sobre todos sus rivales -tanto en la Liga como en la 'Champions'- y una capacidad goleadora también muy importante.
Justo lo contrario de lo que le ocurre al Racing, que apenas está inquietando a sus rivales y que, ante las porterías contrarias se muestra como un conjunto muy poco efectivo.
Diario Montañés