domingo, 20 de noviembre de 2005
El equipo de Preciado intentará dar una alegría a su afición en El Sardinero. El técnico ha encontrado a su plantilla especialmente motivada tras el parón.
Ya va siendo hora de que el Racing dé una alegría a sus aficionados. Esto es lo que han debido pensar tanto el técnico como los jugadores del conjunto santanderino durante las dos últimas semanas. Al menos eso es lo que se desprende de sus manifestaciones, en las que han apelado a aspectos como el esfuerzo, la ilusión o la motivación para conseguir ante el Deportivo una victoria que les separe un poco de la zona de descenso, en la actualidad, peligrosamente próxima.
Evidentemente el rival no es sencillo. Ya no es el equipo dubitativo del pasado año. Recuerda más al conjunto que vivió hace unos años su época dorada. Pero ni siquiera esto amilana a los racinguistas, que tratarán de apoyarse en la evidente mejoría que han experimentado en el transcurso de las últimas jornadas para dar, de una vez por todas, una alegría a sus aficionados que, por el momento, han tenido que conformarse con ver por la televisión los mejores resultados de su equipo.
En buenas condiciones
A todo esto hay que añadir que el equipo está comenzando a mostrar su mejor nivel. Así lo ha asegurado su entrenador que, tras el descanso propiciado por los partidos de la selección en la repesca para el Mundial de Alemania, se ha encontrado con una plantilla especialmente motivada, en lo que al aspecto anímico se refiere, y muy 'fina', en relación con el estado físico.
Con todos estos condicionantes, lo cierto es que el Racing llega al partido que cierra la duodécima jornada liguera con la obligación de ganar. Poco importa que el rival esté en un buen momento o que El Sardinero esté 'pesando' demasiado a la plantilla racinguista, sumar los tres puntos es el único objetivo de los hombres de Preciado que, para tratar de conseguirlo mantendrá el bloque de los últimos encuentros aunque eso sí, introducirá algunas variaciones.
El 'once'
Aouate será fijo en la portería, lo mismo que Pinillos y Ayoze, en los laterales, y Moratón, que regresa al equipo después de haber cumplido un partido de sanción, en centro de la defensa. El cuarto defensa podría ser Neru, que ha cumplido en sus últimas apariciones.
Por delante de la defensa, el doble pivote estará formado por el canario Vitolo y, posiblemente, por el canterano Antonio Tomás, que ha ofrecido un buen rendimiento en las ocasiones que ha sido alineado. El centro del campo lo completarán los hermanos Dalmat, Wilfried por la derecha y Stephane, por la izquierda.
Arriba, las labores ofensivas recaerán en Antoñito y Aganzo, los dos jugadores más adelantados del equipo de Preciado.
Diario Montañés