lunes, 07 de noviembre de 2005
El equipo santanderino no mereció regresar sin algún punto, pero sus delanteros no estuvieron finos de cara a la portería rival
Un gol postrero de José dio los tres puntos al Marino de Luanco ante un Racing de Santander B, que no mereció salir de vacío de Miramar en su primera visita a este estadio. Los visitantes controlaron el partido durante amplias fases del mismo y disfrutaron de algunas claras ocasiones como para haberse llevado al menos el empate, pero en la tarde de ayer los delanteros del conjunto cántabro no estuvieron excesivamente acertados y cosechan la segunda derrota consecutiva tras caer el pasado miércoles ante la Real Sociedad B en un encuentro aplazado. Dos derrotas que alejan a los cántabros de la cabeza de la clasificación en el grupo II de la Segunda división B.
Ineficacia
Y es que, los racinguistas dispusieron de ocasiones como para haber logrado un mayor resultado, pero su ineficacia rematadora, en unos casos, y el acierto de Guillermo en otros les condenaron a la derrota en un partido que parecía abocado a que finaliza con el resultado inicial de 0-0.
El Marino comenzó el encuentro más entonado y a los ocho minutos del partido dispuso de una doble ocasión de gol, que les pudo haber adelantado en el marcador, pero Sergio se encargaría de desbaratarla en dos buenas actuaciones consecutivas. Primero rechazó un potente disparo de Jorge Valiente y, posteriormente, envió a córner el remate de Nacho Jara.
Poco a poco, el filial racinguista comenzó a nivelar el encuentro y empezó a acercarse con cierto peligro hasta los dominios de Ramón. La mejor ocasión de los cántabros en esta primera mitad llegó a los 25 minutos de juego, cuando De Abreu cabeceó un saque de esquina y Guillermo, sobre la misma línea de gol, despejó el esférico.
Posible penalti
Los jugadores visitantes reclamaron penalti a la media hora de juego, en la jugada más controvertida del partido, por un presunto derribo en el interior del área de Samuel a Platero, pero el colegiado López López no lo entendió como tal acalló las protestas amonestando al técnico del Racing de Santander B.
Hasta el tiempo de descanso, no hubo mayores novedades atacantes, con los dos equipos más preocupados de defender, que de buscar la portería contraria con una mentalidad conservadora que hacía que el espectáculo sobre el césped no fuera excesivamente vistoso de cara al espectador.
Tras la reanudación, el Racing intentó salir de forma más decidida a por la victoria y pasó a adueñarse del partido, merced a su mayor poderío físico. El conjunto cántabro comenzó a generar buenas y continuas oportunidades de gol. Platero y Pastor, éste a balón parado, dispusieron de buenas ocasiones, aunque la más clara llegó en el minuto 65, cuando De Abreu se quedó sólo ante el guardameta Guillermo, pero no pudo superarle y éste acabó desviando el esférico hacia saque de esquina.
El entrenador asturiano realizó los tres cambios buscando dar mayor consistencia a su equipo ante el empuje visitante y, de paso, intentar buscar grietas entre la acertada defensa del conjunto racinguista, que no daba opción a los delanteros del Marino.
El gol
En los últimos minutos, cuando ya se daba por buena la igualada por parte de los conjuntos, llegó el único gol de la tarde. Una falta lateral botada por Dani López fue cabeceada a la red por el recién incorporado José Blázquez ante la monumental sorpresa de un Racing que se veía ya con el punto en los bolsillos y que se quedó de repente con las manos vacías y sin tiempo ya para la reacción.
El Racing B cerró en Luanco una semana muy negativa, ya que tras la derrota del pasado miércoles en San Sebastián, la de este partido le aleja de los puestos de privilegio en los que se ha encontrado desde que comenzó el campeonato. El equipo de Santander pierde fuelle, mientras que, por su parte, el Marino de Luanco continúa asentado cómodamente en los puestos templados de la clasificación y esta victoria le sirve para continuar sumando puntos a la espera de aspirar a cotas más elevadas.
Diario Montañés