lunes, 31 de octubre de 2005

Un punto de mejoría

El Racing sacó un importante punto en Mestalla tras empatar a uno frente al Valencia a pesar de jugar en inferioridad durante 30 minutos por la injustificable expulsión de Melo, que insultó gravemente a un juez de línea. El equipo de Manolo Preciado, que contó con las novedades en el once inicial de Ayoze, Aganzo, Dalmat y el joven Antonio Tomás, mostró el mismo orden y disciplina táctica de los que ha hecho gala durante toda la temporada, pero además mostró una mejoría en labores ofensivas que tuvo su mejor ejemplo en el gol de Aganzo, que culminó una jugada trenzada entre Dalmat y Melo.

El equipo verdiblanco se presentaba en Valencia con la necesidad de borrar la pobre imagen de los últimos partidos y al mismo tiempo continuar con la buena racha que suele tener fuera de casa en la presente temporada. Y cumplió ambos objetivos, aumentando hasta cinco los partidos consecutivos como imbatido fuera del Sardinero en un choque que puede hacer recuperar la ilusión a los seguidores racinguistas. Eso sí, la expulsión de Melo obligó al equipo cántabro a renunciar a cualquier posibilidad de intentar una victoria de la que no se encontraba tan lejos por el tono de juego que demostró el Valencia.

Sin perder la cara

En los primeros minutos de juego, los jugadores de Quique Sánchez Flores salieron con la intención de dominar y tomar la manija del partido, pero el Racing se mostraba muy fuerte atrás. Aimar y Vicente gozaban de cierta superioridad en las bandas y ofrecían opciones de peligro a Kluivert y Villa, muy activos en las inmediaciones del área rival.

Y cuando parecía que las acometidas locales habían bajado en intensidad, llegó en una jugada aislada el primer tanto valencianista. Albelda, con un gran disparo, colocado y potente, sorprendió a Aouate y estableció el 1-0 en el marcador en un tanto de muy bella factura.

Pese al gol encajado, los de Preciado no le perdieron la cara al partido y se lanzaron a por el empate. El primer aviso fue en el minuto 26 con una internada de Dalmat, que redondeó una notable primera parte, que remató colocado, obligando a Cañizares a detener en dos tiempos.

Los jugadores cántabros se fueron creciendo y lograron empatar en el minuto 29 con una rápida y trenzada jugada iniciada, de nuevo, por Dalmat, que rompió a la defensa con un pase en profundidad a Melo que brindó a Aganzo la oportunidad de batir a Cañizares. El delantero madrileño volvió a 'hablar' y marcó su segundo gol consecutivo, llevando el 1-1 al marcador. Los dos conjuntos lograban así el premio del gol en un brillante ejercicio de efectividad, ya que las ocasiones de gol no fueron precisamente una constante del partido.

Los últimos compases de la primera parte fueron un querer y no poder por parte de los locales, que empezaron a recibir los primeros pitos de sus aficionados, ante un Racing que esperaba ordenado cazar otro contragolpe que le llevara a una victoria que no saborea desde el partido ante el Espanyol.

Jugada clave

La segunda parte se inició loca, con unos primeros minutos que invitaban a pensar en que el marcador se iba a mover rápidamente. Ambos equipos se volcaron en busca del tanto que desequilibrara la balanza del encuentro, pero la rapidez se convertía en precipitación en los últimos metros. Pero en ese ritmo de idas y vueltas el Racing no se encontró tan cómodo y volvió a poner pausa y orden, salvó en los últimos metros, eso sí, donde la conexión entre Dalmat, Melo, Juanjo y Aganzo hacía concebir esperanzas de victoria.

En este contexto, los locales recuperaron la iniciativa, pero sin crear apenas ocasiones frente a la portería de Dudu Auoate. Y cuando el partido pintaba cada vez mejor para el Racing, llegó la expulsión de Felipe Melo, que respondió con un 'hijo de puta' a una falta señalada por el juez de línea. Un duro, absurdo e infantil contratiempo para un equipo que se estaba dejando la piel y que no puede permitir que una acción como esta pueda echar abajo el ejemplar trabajo desarrollado hasta entonces. Por fortuna, los valencianistas pusieron más ahínco que ideas y el punto no se escapó al final del bolsillo santanderino.

Las ocasiones más claras llegaron a cargo de Villa, que remató de cabeza contra el poste, y de Vicente, cuyo disparo desvió el portero israelí con una sensacional parada, al igual que otro balón que se envenenó tras tocar en un defensa.

Los cambios de Wilfred, Óscar Serrano y Matabuena aportaron el trabajo y tranquilidad necesario a un equipo que se vió obligado a renunciar al ataque, pero que pasó menos apuros de los esperados en la recta final, teniendo en cuenta el rival y la inferioridad numérica.

La entrada de Di Vaio y Fabio Aurelio no resultó efectiva para los ché y el Racing pudo mantener el resultado, debido al orden y excelente trabajo defensivo. Un punto merecido que sabe mejor que los anteriores empates y que se ganó tras una mejoría general que ahora hay que ratificar en El Sardinero.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 15:04 | 0 Comentarios | Enviar

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