La mayoría de las cuestiones planteadas por Dmitry Piterman tuvieron a la economía de la entidad racinguista como protagonista. Respecto al estado de las cuentas a 28 de febrero de 2005, desde el club se indicó que en esa fecha el patrimonio de la sociedad era de 775.755,99 euros, más del 50 por ciento del capital social, lo que evita estar en causa de disolución. Asimismo, y según reconoce en una certificación reciente la Agencia Tributaria, el Racing está al corriente de sus obligaciones fiscales.
Otro de los puntos tratados en esta junta fue el relativo al laudo que condena al Racing al pago de 2,5 millones de euros por el incumplimiento de un contrato para la cesión de los derechos de televisión. Contra este laudo el Racing ha ejercitado una acción de anulación que está en tramitación en la Audiencia Provincial de Madrid. En el club se muestran optimistas sobre una posible resolución favorable a sus intereses a tenor de los informes jurídicos que manejan. En cualquier caso, estos 2,5 millones no han tenido repercusiones contables, dado que el pago correría a cargo de los anteriores propietarios, «sin perjuicio de la posibilidad de repercutir el importe de la condena en la persona que excediéndose de sus atribuciones dio lugar a la misma». En este sentido, Huerta señaló que Piterman «sabiendo que no tenía autorización para firmar nada por sí solo, porque en el consejo de administración se había adoptado el acuerdo de que todas decisiones tenían que ir con dos firmas, firmó sólo en contra del consejo».
Sobre el crédito de 9 millones contratado con Caja Cantabria, el Racing informó de que se han amortizado tres millones y los intereses, estando fijada su total amortización para el 2 de abril de 2006.
Fuente:
El Diario Montañés