miércoles, 19 de octubre de 2005

Mucha calma

¿Nervios? ¿Desasosiego? Son palabras que, al menos de momento, no existen en el vocabulario del Racing. Mientras alrededor del equipo todo es inseguridad y malos presentimientos, tanto los técnicos como los jugadores siguen trabajando con la calma propia de quien lo tiene todo bajo control.

El mejor ejemplo, el ambiente que ayer se vivía en La Albericia durante el entrenamiento del equipo. En Preciado no quedaba ni rastro del cabreo que no se molestó en disimular tras el partido de Mallorca; al contrario, no racaneaba con las palabras de ánimo a sus hombres, mucho más acertados que en Son Moix, dicho sea de paso. Mientras tanto, la cuadrilla de abuelos que seguía el trabajo de los racinguistas no dejaba de rutar: Que si hay que trabajar más, que eso lo pueden hacer en el jardín de casa

Es difícil decir si el encuentro de la última jornada fue realmente peor que el del Cádiz o el del Alavés, pero ha sido la gota que ha colmado el vaso. Hasta el presidente del club, Manuel Huerta, se ha sentido obligado a tirar de las orejas a una plantilla que despertó muchas ilusiones, pero que hasta ahora sólo ha repartido chascos.

«El partido hay que dejarlo atrás», dice el delantero Aganzo. «Fue un día malo. En los entrenamientos lo estamos haciendo bien y no merecemos jugar de esa manera. Por eso estamos todos enfadados». Y por eso no le extraña que Huerta se haya decidido a dar un toque de atención. «El presidente, como todos, está enfadado. Los jugadores estamos muy dolidos por ese empate, que ha sido incluso injusto por cómo se hizo el partido, pero también hemos perdido partidos de manera injusta. Hemos tenido la suerte de cara y ahora, con eso y un poco de nuestra parte, hay que seguir hacia delante».

Motivación

El centrocampista Vitolo, todo un especialista en extraer lecturas positivas, también tiene su propia interpretación. «Es el presidente del equipo y también un aficionado más, y es lógico que quiera que todo salga bien, como nosotros. Si tiene que elevar la voz un poco para que nos demos por aludidos, pues lo hará para darnos ese punto de motivación. Que no es que falte, sino que no está saliendo. Yo, sinceramente, lo veo bien, para eso también es quien manda».

No se trata de una pose. Si Preciado se había marcado el reto de generar autoconfianza en un equipo joven, ya puede descansar, porque lo ha conseguido. «¿Nervios? Al contrario», asegura Vitolo. «Esto es fútbol. Los nervios son para cuando tienes a alguien enfermo en casa. Lo que hay que tener ahora es sangre fría. En los momentos duros se ven los buenos futbolistas. Ahora hay que demostrar que lo que la gente tenía en mente, que somos buen equipo, es verdad. Y hay que demostrarlo con buenas rachas de juego». «Todo es paciencia. Está claro que quien piense que nos somos válidos está equivocado. Somos un buen grupo; ya vendrá la racha de buen juego y buenos resultados, y quien quiera al Racing y sea auténtico aficionado deberá tener paciencia. Es muy fácil decir que qué malo es este equipo cuando las cosas van mal. Hay que apechugar con lo que hay y tirar adelante, que tampoco estamos metidos en el último puesto».

Faltan goles

Pero, a pesar del buen rollito, Preciado no puede negar que la falta de goles le trae por la calle de la amargura. «Sí, los domingos parece que a la pelota le cuesta entrar pero es cuestión de rachas», explica Aganzo. «Estamos encajando pocos goles, creo que el equipo está defendiendo bien, pero en ataque todavía nos queda resolver la papeleta de atacar mucho más y tener muchas más oportunidades, no una o dos por partido, y después aprovecharlas. Los delanteros no estamos teniendo mucha suerte, pero hay que seguir trabajando, que el trabajo es lo que da sus frutos». Vitolo comparte el punto de vista: «El míster está ensayando mucho las jugadas de ataque y las definiciones, y eso es importante, sobre todo para la gente de arriba, para coger confianza de cara al gol. Esto es todo entrenar y esperemos que en los partidos salga igual que aquí, en los entrenamientos».

Y frente a los temores, la realidad de las clasificación. Y el Racing está en 'su' sitio. Decimocuarto y con ocho puntos en el casillero. Desde luego, está en zona de sustos, pero una victoria a punto puede catapultar al equipo hacia arriba. «Todos intentamos cada domingo dar el cien por cien», subraya David Aganzo. «Lo del domingo pasado es mejor dejarlo atrás, porque fue un partido lamentable, y a partir de ahora a seguir trabajando. Estamos con ocho puntos, más o menos bien en la clasificación, y hay que aprovechar. Tampoco estamos en descenso. Ahora viene el Atlético de Madrid, un partido difícil donde hay que dar el do de pecho». «Los partidos como el de Mallorca hay que olvidarlos», coincide Vitolo. «Una vez que acaban hay que pensar en el siguiente. Si te duermes es cuando te metes abajo. La gente esperaba que el equipo hiciera buen juego, pero también nosotros. Estamos trabajando y quizás falta en momentos determinados un poco de confianza en las acciones ofensivas, pero son cosas que saldrán. Somos un grupo que tiene muy claras las cosas que hacemos mal. Y cambiarán».

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 16:09 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario