lunes, 12 de septiembre de 2005

Esto no funciona

La presentación liguera del Racing en El Sardinero acabó con la derrota del conjunto montañés ante un Cádiz mediocre, después de noventa minutos de fútbol de ínfima calidad. Después del disgusto, el entrenador, Manuel Preciado, explicaría que hace falta mejorar al equipo por delante y por detrás, y el diagnóstico no puede ser más acertado, porque, como ya se vio también en Sevilla, no funciona en ninguna de las líneas.

Más que al Cádiz, lo que se esperaba era un cordero camino del matadero. Aunque la prudencia siempre aconseja no entusiasmarse demasiado, no se puede negar que la visita del recién ascendido suponía una ocasión inmejorable para que el Racing estrenase su casillero de puntos.

Preciado, fiel a su 4-2-3-1, sorprendió con una alineación en la que dio cabida a gente habilidosa como Marqués y Jonatan, probablemente confiando en su capacidad para desbordar, apoyados por Dalmat y Aganzo, a una defensa teóricamente pobre.

Dominio poco claro

La pena fue que el equipo de Víctor Espárrago, con todas sus carencias y limitaciones, muchísimas, aguantó sin necesidad de aspavientos las tímidas acometidas del Racing, que durante buena parte del encuentro no logró mostrarse superior.

En la primera parte, los dos equipos consiguieron llevar al público a cumbres del aburrimiento pocas veces visitadas. El Cádiz, porque no daba más de sí, y bastante tenía con rascar algún córner; el Racing, porque pese a la mayor calidad que se le presuponía, ofreció el mismo pobre espectáculo.

Jonatan, que va camino de hacerse viejo sin llegar a dar todo lo que siempre se ha dicho que atesora, no pasó de mostrar un buen juego de piernas. Otro tanto sucedió con Marqués, empeñado en mejorar su técnica del regate eterno. Y Dalmat, que da sensación de estar desaprovechado en la banda, con el que Preciado probó un cuarto de hora en la media punta, sin más resultados. Aganzo tampoco tuvo su día, y aparte de enredar un poco por arriba y fallar la única ocasión de gol, no dio más de sí. Con Casquero desaparecido, Vitolo intentó encargarse de la tarea de repartir balones, de la que pronto desistió. En resumidas cuentas, el desastre en ataque.

Por abajo, mientras no hubo aprietos, no quedó en evidencia la defensa. Pinillos fue quien más trabajo tuvo y más o menos lo solventó bien. También Samuel, de estreno en Primera, estuvo correcto, como Mora, mientras Regragui estuvo muy impreciso y regaló pelotas a todo el mundo.

Tras el descanso, los cambios. Marqués se quedó sentado y tomó su puesto Raúl, con lo que el panorama no cambió en exceso. Le siguieron en la senda del banquillo Jonatan y Aganzo, sustituidos por Melo y Antoñito.

El delantero sevillano dio un poco de vida al ataque racinguista, pero no la suficiente, y Melo no ayudó en la labor: demasiado lento y con grave propensión a caerse.

Error de la defensa

Puede que fuese el Racing el equipo que más tiempo dispuso del balón, pero lo mismo dio, porque fue para nada. Al final fue el Cádiz el que se llevó el gato al agua cuando Sesma marcó en un contragolpe y se aprovechó del peor error de la defensa en todo el partido. Aouate desvió como pudo un tiro de Estoyanoff y Sesma cabeceó a la malla el rebote, completamente solo y a puerta vacía, mientras los integrantes de la zaga local pensaban en sus cosas y permanecían quietos.

Después, lo de siempre: prisas, carreras, ocasiones que acaban en nada y pitos del público previos a una derrota difícil de justificar.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 15:08 | 1 Comentarios | Enviar

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  • Autor: Munitis89
  • Fecha: sábado, 17 de septiembre de 2005
  • Hora: 1:02
chicos no hay q perder la esperanza el racing tiene un gran equipo con fichajes nuevos muy buenos, mejores q la plantilla pasada.






yo os juro q esto cambiara y q este año no vaso a qdar pero q el puesto 16 os lo prometo.



he hecho hasta una a puesta en internet.


dew miyares