lunes, 15 de agosto de 2005
«Lo que más preocupa es la delantera, pero no nos cerramos a otros refuerzos» «Jugaremos un 4-2-3-1 o un 4-4-2; el equipo ofrece variantes tácticas»
Manolo Preciado afronta su segunda etapa al frente del Racing. Su ilusión, volver a poner en marcha un proyecto que la llegada de Dimitri Piterman echó por tierra hace dos años y medio. Su regreso a Santander coincide con una profunda renovación de la plantilla. Entre los que terminaban contrato, descartes y traspasos, trece jugadores han dejado el club. Preciado ha perdido muchos titulares, pero esta desbandada le ha servido también para crear un bloque a su medida, con jugadores de su confianza para afrontar su segundo proyecto.
-El Racing que debute en el Sánchez Pizjuán tendrá poco que ver con el del año pasado...
-Hay bastantes incorporaciones, caras nuevas. Y gente que llevaba mucho tiempo aquí que se ha marchado. Hemos tratado de sustituirles lo mejor posible.
-Su nuevo proyecto ha generado mucha ilusión ¿No teme que se creen demasiadas expectativas, algunas difíciles de cumplir?
-Cada uno es muy libre de hacerse la idea que quiera de lo que va a ser el equipo. Yo he tratado de transmitir sensatez. La ilusión no nos la va a quitar nadie, pero hay que ser conscientes de quiénes somos y dónde estamos. Dicho esto, es bueno que la gente esté ilusionada, y no 'pasota', como ha sucedido otras veces. Se respira un buen ambiente y ahora nos toca a nosotros transformar la ilusión en realidad con trabajo y resultados.
-Ha formado un grupo a su medida, con futbolistas de su confianza y perfectos para su sistema.
-Se han incorporado nuestras primeras opciones para diferentes puestos, así que estoy muy satisfecho y creo que hemos acertado en un porcentaje altísimo. Todos son jugadores ambiciosos que han visto la ilusión que ha generado el equipo y quieren ser partícipes. Como entrenador estoy muy satisfecho de la plantilla que tengo. Ahora hace falta cerrarla definitivamente.
-Aún así, ¿va a echar de menos a los que se han ido?
-Claro, sobre todo en lo personal. Son gente con la que he tenido mucho contacto, no sólo en esta etapa sino en la anterior. Pero a nivel profesional, las piezas cambian y el fútbol sigue siendo el mismo.
-¿Volveremos a ver el 4-2-3-1 u optará por otro sistema?
-Este año, por las propias características propias de los jugadores, el equipo ofrece más variantes. Todo el mundo sabe cuál es la forma de jugar que prefiero, pero no estoy cerrado a otras. Estamos trabajando con un 4-2-3-1 y un 4-4-2, con posibilidades de hacer variantes en cualquier momento. Lo que no vamos a mover, espero que en toda la temporada, es la línea de cuatro defensas.
-En ese esquema el puesto de delantero todavía cojea...
-No es que cojee por falta de calidad, por la cantidad. Aganzo es un extraordinario nueve y junto a él está Juanjo, un jugador en formación que apunta altísimo, pero muy joven. Necesitaremos otro delantero, porque aunque el sistema original sea un 4-2-3-1 habrá muchos partidos en que juguemos con dos puntas y siempre hay que tener recambio.
-¿Será la última incorporación para cerrar la plantilla?
-Nunca se sabe. Por número de efectivos es la posición que más nos preocupa, pero no estamos cerrados a que el equipo se pueda reforzar en cualquier posición.
-Vitolo, Dalmat, Serrano y ese delantero prometen tener mucho peso en el equipo...
-Tampoco hay que infravalorar a los que ya estaban, que llevan tiempo demostrando su valía en Primera. Pero sí es cierto que las incorporaciones le deben dar un poso de calidad al equipo. Para eso se les ha fichado, para que aporten, y el trabajo diario me hace ser optimista.
-¿Satisfecho con su rendimiento?
-Sí. Se están adaptando muy bien a la ciudad, el equipo, a sus compañeros y a mí mismo
-También ha apostado por jóvenes del filial. ¿Ya ha decidido quienes seguirán en el primer equipo?
-Lo vamos a decidir esta misma semana. La mayoría va a continuar conmigo, aunque unos tendrán más minutos que otros.
-También del Racing B llegó hace dos años Jonatan, que no termina de explotar. ¿Qué espera de él?
-Lo espero todo, pero sin presión. Es un jugador con una calidad fuera de toda duda y muchas ganas de triunfar, lo que pasa es que todavía es un niño, tiene 20 años. Lleva tanto tiempo en el equipo que ya parece un veterano, pero es un jugador que incluso está todavía en formación. Yo espero mucho de él y lo sabe. Si está bien no es inferior a nadie.
-Con tanta novedad, ¿el principal reto es acoplar al equipo?
-Ese es nuestro principal trabajo, donde tenemos que gastar todas nuestras energías. Estamos cansados de ver equipos de gran nivel individual y escaso rendimiento colectivo cuando debe ser al revés: buen juego colectivo para que el futbolista pueda dar lo mejor de sí. Si no, mal vamos.
-Ha introducido una nueva filosofía en el Racing...
-Cada cual tiene su filosofía. La entrada del Gobierno en el Racing y la gente en la que ha delegado ha sido una circunstancia muy importante. Manuel Huerta y Manolo Higuera adoptaron una línea que coincide con la mía y decidieron que yo era el entrenador adecuado, pero esto puede cambiar cualquier día, porque el fútbol actual está formado por sociedades anónimas.
-¿Llega con el mismo proyecto que truncó hace dos años y medio la llegada de Piterman?
-La idea es muy similar; vincular a todos, generar ilusión, llevar al público al Sardinero... Modestamente, creo que la gente se lo pasaba bien con el equipo. Si este año hemos firmado a ocho o nueve jugadores, el año que viene espero que sólo hagan falta dos o tres.
-¿Se sufrirá mucho para conseguir la permanencia?
-No lo sé. Lo que está claro es que se tiene que sufrir para conseguir cualquier objetivo, sea la permanencia o cualquier otro.
-La meta de este año está clara, pero, ¿cuál es el techo del equipo a medio plazo?
-Hablar de medio plazo en el fútbol es muy complicado; hasta pensar en una sola temporada a veces se hace largo. Lo que sí es verdad es que este año se ha hecho un esfuerzo económico y se ha invertido bien, lo que puede llevar a que, si se sigue en esta línea, en las próximas temporadas sean necesarias muchas menos contrataciones. Por ahí va la idea: hacer un equipo competitivo que vaya adquiriendo año a año más calidad.
Diario Montañés