El Racing comenzó a gestar la contratación del delantero periquito, Oscar Serrano, hace unos meses.
El representante del jugador, Rodríguez Basta, aseguró a los responsables del Racing que su representado finalizaba contrato el presente 30 de junio, por lo que su llegada al club santanderino no supondría desembolso alguno a las ya de por sí mermadas arcas racinguistas.
El Espanyol al enterarse de que Oscar Serrano estaba negociando su futuro fuera del club blanquiazul, montó en cólera y se apresuró a avisar que el delantero tenía aún tres años más de contrato, desmintiendo así la versión dada al Racing por su representante.
Precisamente, esta discrepancia sobre la duración del contrato que vincula a Serrano con el Espanyol será tratada hoy en el acto que se llevará a cabo en el Servicio de Conciliación del Departamento de trabajo de la Generalitat de Catalunya.
El presidente del Espanyol, Sánchez Llibre, declaró recientemente su deseo de que Oscar Serrano recapacite, de marcha atrás en su intención de abandonar el club y cumpla los tres años de contrato.
Si el acto de conciliación fracasase, y Serrano prosiguiese adelante con su intención de salir del Espanyol, el club catalán no descarta acudir a los tribunales.
Si finalmente se demuestra que Oscar Serrano tiene 3 años más de contrato con el Espanyol, el Racing posiblemente enfriaría sus ansias de contratarlo, ya que es muy diferente que el jugador llegue libre, a tener que pagar los 4,8 millones de euros en los que el Espanyol fijó la carta de libertad del futbolista, en la polémica última renovación, que se hizo de manera unilateral sin el consentimiento del jugador.
Los abogados del jugador consideran que dicha renovación no tiene validez y que la vinculación de Serrano con el Espanyol termina el próximo 30 de junio, lo que le permitiría fichar por otro equipo con total libertad.
Los representantes del Espanyol y los abogados de Serrano intentarán hoy llegar a un pacto para evitar un juicio, aunque ambos parecen dispuestos a llevar la cuestión hasta los juzgados de lo social.
En parecida situación que Oscar Serrano, se encuentra el mallorquinista Melo.
El club cántabro está pendiente para cerrar la contratación de este mediocampista brasileño de que jugador y club balear solucionen una serie de conflictos burocráticos surgidos en torno a una opción de renovación que tenían los mallorquines, y que jugador y representante aseguran que ha prescrito.
Otro fichaje que se antoja complicado es el del jugador del Atlético, Jorge Larena, que llegaría para cubrir el puesto dejado en el campo por Morán.
Los mayores inconvenientes con los que cuenta esta operación son la alta ficha del jugador y el hecho de que el conjunto rojiblanco no está muy por la labor de desprenderse a precio de saldo de un futbolista por el que no hace tanto llegó a pagar 500 millones de pesetas a Las Palmas.
Prácticamente descartada la posibilidad de un traspaso, únicamente aparece clara en el horizonte la opción de la cesión.
Una modalidad que los técnicos racinguistas contemplan con malos ojos, y más desde el pobre rendimiento dado este temporada por los tres cedidos que había en el equipo, Parri, Pedro López y Javier Arizmendi.
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Alerta