lunes, 30 de mayo de 2005

El final de un ciclo

El partido de ayer puede considerarse el del 'punto final'. Los es porque el Racing cerró una temporada que estaba ya totalmente decidida. El objetivo se había convertido ya en una realidad hace veinte días, cuando los cántabros sellaron su permanencia un año más en Primera División. Y también lo es porque ayer se cerró un ciclo en el conjunto santanderino. Muchos de los actuales componentes de la plantilla racinguista dejarán el club en apenas unas semanas, lo mismo que el técnico, Nando Yosu, que se ocupará de otras tareas en la entidad. Incluso los actuales dirigentes puede que se tengan que conformar con ver a su equipo lejos del palco la próxima campaña si es que al final los esfuerzos del Gobierno regional, actual propietario, por desprenderse del club fructifican.

La cara y la cruz

Con todas estas variaciones, con la salida y llegada de jugadores, con los cambios en el banquillo poco, o por ser más exactos, nada, importaba lo que ocurriera sobre el terreno de juego. Racing y Albacete, la cara y la cruz de la moneda que todas las temporadas decide el futuro de los equipos en Primera, afrontaban el último partido del campeonato como un mero trámite, con el único aliciente de saber si aquellos jugadores poco habituales a lo largo del año tienen algo que ofrecer o, como ocurrió ayer en el caso del conjunto cántabro, de que muchos futbolistas puedan decir adiós a los aficionados en su despedida del club.

Jugadores como Fernando Morán, que abandonó el campo visiblemente emocionado y entre los aplausos del público, o Yossi Benayoun, aplaudido también, aunque mucho menos expresivo que su compañero, pusieron ayer la nota emotiva a la jornada con su despedida de la afición. Otros, como es el caso de Guerrero, Juanma o Mauro, fuera de la convocatoria, no tuvieron esa oportunidad, como tampoco la ha tenido Regueiro, concentrado con su selección.

También fue el último partido de Nando Yosu al frente del equipo. El veterano técnico racinguista, que se despidió entre lágrimas en la sala de prensa, dejará su puesto en el banquillo una vez más después de haber salvado al equipo de un descenso que hace apenas unos meses era una amenaza real y que ahora, con la permanencia en el bolsillo, se ve sólo como un mal recuerdo, como algo a lo que el Racing, como equipo modesto que es, está, para su desgracia, demasiado acostumbrado.

Y además fútbol

Y en medio de todo esto, un partido. Intrascendente, pero un partido. El Racing, que estuvo mucho más motivado que en el encuentro de hace una semana en Málaga, tuvo el control del juego, sobre todo en la primera parte, en la que consiguió marcar el que al final sería el único gol del partido. Un centro de Pedro López, otro de los que se marchará tras su cesión, fue rematado por Aganzo, que aprovechó la mala salida de Pindado para conseguir el tanto de la victoria para los cántabros.

A partir de ese momento, el Racing jugó más cómodo y dispuso de algunas ocasiones clarísimas -Aganzo aún debe estar lamentando su error-, aunque poca importancia tenía, ya que el Albacete, salvo con un remate al larguero de Mikel, no le inquietó demasiado. Ni falta que hacia, porque el resultado del encuentro sólo tenía importancia para la Quiniela.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 15:10 | 0 Comentarios | Enviar

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