El Racing, una vez logrado el objetivo de la permanencia, tiene ahora dos frentes abiertos. Por un parte, la planificación deportiva para la próxima temporada, y por otra, la institucional y que hace referencia a la venta del paquete accionarial (63 por ciento), que en estos momentos es propiedad del Gobierno de Cantabria, el cual gastó 1,2 millones de euros para hacerse con el 8 por ciento del accionariado de la entidad con la promesa de recolocarlo en el sector privado.
El grupo mexicano ‘Pegaso’, liderado por el empresario Alejandro Burillo Azcárraga, es la opción más firme, ya que ha mantenido varios contactos con los rectores del club cántabro (el primero, en diciembre de 2004). En febrero pasado se produjo el último contacto con la presencia en Santander de Miguel Ángel Couchonal y José Antonio García, hombres fuertes de Burillo Azcárraga. El precio de la operación: 20 millones de euros. Los mexicanos pusieron como condición indispensable que el Racing continuase en Primera y quedaron en volverse a ver en mayo.
Dicho y hecho. El equipo montañés certificó el pasado domingo la salvación y los dos hombres fuertes de Burillo Azcárraga tienen pensado viajar este fin de semana a Santander para tratar de cerrar la operación. Es más, José Antonio García, presidente de Atlante, ya se encuentra en nuestro país.
Otra sociedad en escena
En estos momentos, otro grupo inversor se ha interesado por la situación del conjunto cántabro. Dicho grupo no es español ni tampoco mexicano, ya que en las últimas semanas se había rumoreado que Carlos Slim, magnate azteca de la telecomunicación, y uno de los hombres más ricos de América, podría haberse interesado por la compra del Racing, extremo negado por fuentes del club santanderino. Lo dicho, el Gobierno de Cantabria deberá negociar próximamente a dos bandas.
Fuente:
Marca