lunes, 25 de abril de 2005

Objetivo cumplido

Por la puerta grande. Así salió ayer el Racing de Riazor, un campo que le es sumamente propicio y que ayer fue escenario de una goleada de los cántabros ante un equipo de los considerados grandes que, sin embargo, no fue capaz de impedir el vendaval de buen fútbol y de goles que durante la segunda parte hizo el conjunto de Nando Yosu.

La victoria ante el Deportivo, además de los tres puntos, ha servido para que el Racing dejara prácticamente sentenciada su continuidad en Primera División una temporada más, algo que ya se venía barruntando desde hacía algunas jornadas pero que hasta ayer no tuvo su rúbrica final.

El encuentro comenzó tal y como se esperaba. El Deportivo, un equipo necesitado de puntos para situarse en los puestos en los que está habituado a estar en las últimas campañas, salió decidido a dejar sentenciadas las cosas cuanto antes. El Racing, por su parte, afrontó el encuentro sabedor de que el rival, pese a su peso específico y a su evidente poderío, no pasa por sus mejores momentos, algo que debería aprovechar para mantener su racha de resultados positivos en Riazor.

El equipo de Irureta, con un juego que pasaba por las botas de Fran y, sobre todo, por sus dos bandas, puso cerco desde el primer momento a la portería de Aouate, aunque lo cierto es que sus acometidas no pasaban de ser llegadas estériles que los defensas verdiblancos desbarataban con relativa facilidad.

El hecho de chocar cada vez que lo intentaban con el muro cántabro, hizo que el Deportivo fuera perdiendo intensidad en su empeño, algo que aprovechó el Racing para salir de su 'cueva' y mirar más de cerca la portería de Munúa. Regueiro, como no, por la izquierda, y Morán, con mucha movilidad, fueron los encargados de llevar el peso del juego cántabro bien secundados por Anderson.

Las aproximaciones, no demasiado peligrosas, sí tenían cierta insistencia, aunque lo cierto es que ninguno de los dos equipos parecía en estar condiciones de inaugurar el marcador.

Jarro de agua fría

Y así fue hasta que Capdevila, con un robo de balón, convirtió un ataque del Racing en una ocasión de gol para su equipo. Munitis recibió el balón del catalán y lo condujo por la izquierda para acabar dando un preciso pase a la espalda de los defensas que Luque aprovechó para batir a Aouate.

El gol echó por tierra todas las pretensiones del Racing, que vio como cuando mejor estaba jugando le caía encima un jarro de agua fría. Sólo Javi Guerrero, tras un gran pase de Anderson, pudo dar la vuelta al sentido del partido, aunque en esta ocasión no pudo engrosar su historial como goleador en La Coruña.

Hubo que esperar hasta la segunda parte para poder ver a ese Racing que en las últimas temporadas ha sacado pingües beneficios de sus visitas a Riazor. La entrada de Ayoze por Anderson permitió, por un lado, que Torrado jugara con más comodidad en el centro del campo y, por otro, y quizá más importante, que Regueiro se situará mucho más cerca del área de su compatriota Munúa, justo allí donde es más peligroso.

Y como si de un milagro se tratara, el cambio tuvo un efecto inmediato. El Racing se convirtió en dueño y señor de un partido que, pese a que el Deportivo iba aún por delante en el marcador, comenzaba a recordar a los de las grandes tardes verdiblancas en La Coruña. Y para colmo, en esto apareció Benayoun, que se destapó como el goleador que tanto ha añorado el equipo santanderino en otras ocasiones. Los tres tantos que consiguió ayer así lo atestiguan.

El israelí aprovechó primero un rechace del portero deportivista para colocar el empate a uno en el marcador y, posteriormente, un error en el despeje de la zaga coruñesa para poner a los de Yosu por delante. Los dos golpes acabaron a de tumbar a un Deportivo que ya había comenzado a dar algún que otro signo de debilidad ante un Racing que jugaba a placer.

Partido sentenciado

Pero no acabó la cosa ahí. Todavía tenía que aparecer Guerrero que, como dice la tradición, tenía que marcar su gol en su campo talismán. Una jugada otra vez de Regueiro por la banda izquierda terminó con un centro medido sobre el delantero madrileño que, viendo adelantado al portero uruguayo, sacó a relucir su toque de balón para, con una precisa vaselina, lograr el tanto que sentenciaba el encuentro. La guinda la puso Benayoun, que logró su tercer gol de la tarde, con lo que firmó su primer 'hat trick' en la Liga española.

El 1-4 con que terminó el encuentro sirve para que de forma brillante el Racing deje virtualmente firmada una temporada más en la 'Liga de las Estrellas', algo que ha tardado quizá demasiado en suceder, pero que, a todas luces, hace justicia a los méritos de los cántabros durante más de ocho meses de competición.

Fuente: Planet Futbol
Publicado por Desconocido @ 19:48 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario