martes, 19 de abril de 2005
Julián Rodríguez Santiago, árbitro del Racing-Athletic, explicó en el acta que expulsó al racinguista Jonatan Valle por dirigirse a su asistente diciendo «eres un hijo de puta» y que una vez expulsado se dirigió a él diciendo: «ya te has quedado a gusto, te has cargado el partido».
En cuanto a las cartulinas amarillas, en el acta explica que amonestó a Walid Regragui, Oriol Lozano y Mario Regueiro por protestar, de forma ostensible, su decisión; mientras que a David Aganzo le amonestó por «hacer caso omiso» de las indicaciones de que se colocara en el lugar reglamentario para la ejecución del penalti.
Al margen de lo injusto de la decisión arbitral a la hora de señalar la pena máxima, algunos de los jugadores que vieron tarjeta dieron muestra de una inexplicable bisoñez. El equipo podría haberse ahorrado perfectamente la expulsión de Jonatan y la cartulina amarilla de Aganzo.
Rodríguez Santiago también deja constancia en el acta de que, con motivo del penalti y con el juego detenido, cayeron, procedentes de la grada, tres botellas de plástico, sin que alcanzaran a ninguno de los contendientes, siendo retiradas inmediatamente del campo.
El asistente, Rafael Guerrero, vio penalti en el balón que tocó la mano de Juanma tras golpearle en el muslo, con lo que Rodríguez Santiago modificó su decisión inicial y pitó un penalti que originó una masiva protesta de los jugadores locales que se saldó con cuatro tarjetas y una expulsión.