El central racinguista Pablo Casar se tuvo que retirar en los primeros minutos de la segunda parte del partido de ayer tras sufrir lo que podría ser un esguince en una de sus rodillas. «Al principio me preocupé mucho porque tenía muchos dolores», reconoció el jugador, que añadió que «en principio lo de la rodilla podría ser un esguince y no parece demasiado grave». «Los médicos me dicen que no tengo que preocuparme», concluyó
Fuente:
El Diario Montañés