«Seguimos hablando, seguimos comentando, y a ver qué pasa». De este modo explica el racinguista Javi Guerrero el estado de las negociaciones para su renovación. Cuando muchos dan por segura la marcha del madrileño del equipo, pretendido por equipos nacionales como el Zaragoza y el Deportivo de La Coruña, y otros de la Premier League inglesa, el club santanderino sigue sin alcanzar una oferta que asegure de una vez por todas su presencia en el equipo la próxima temporada.
Hasta el momento, Guerrero mantiene abiertas todas las posibilidades, consciente de que ha habido momentos en que la puja por él estaba mucho más alta, pero también de que ya es un futbolista madurado en la Primera División, capaz de hacer un buen papel en cualquier club.
Mientras se aclara su futuro, el delantero disfruta con sus compañeros de la tranquilidad derivada de su cómoda posición en la clasificación y la cercanía de su objetivo, la permanencia.
«Matemáticamente no estamos aún salvados, porque lo dicen los números, pero está claro que el partido del Espanyol no se afronta con tanta agonía como los que hemos afrontado antes. Es un partido que si el Racing ganase casi podríamos decir que estamos otro año en Primera División. No recuerdo dos semanas tan tranquilas como estas últimas, sobre todo después de un mes tan malo como el que pasamos, que nos metimos abajo. La verdad es que llegas a entrenar y es totalmente diferente: ahora se respira más ilusión, mucha tranquilidad, la gente está alegre Siempre los resultados positivos y verte en la tabla en una zona tranquila da esto».
Pocos goles
La escasez de goles en su cuenta, motivada en gran parte por su nueva posición más retrasada, no parecen afectarle, y asegura que se está viendo bien. «Soy consciente de ese bache de no marcar goles desde hace tiempo, pero continúo trabajando, adaptándome a la nueva posición e intentando aportar al equipo lo que me piden los entrenadores. No creo que nadie se ponga nervioso porque no marque. Pienso que hay labores en el campo o distintos sistemas en los que el jugador se debe acoplar y, como en todo, es cuestión de rachas. Ahora mismo no estoy teniendo tantas ocasiones, y la verdad es que en cuanto meta uno, pues otra vez volverá».
Añadir puntos al haber del equipo, mientras los más desfavorecidos los dejan escapar, permiten aguardar el choque del domingo sin preocupaciones. «Ahora hay una diferencia de puntos importante, y si no hay nada raro, los de abajo son los tres equipos candidatos al descenso. El Racing en lo que debe pensar es en seguir sumando puntos y seguir viviendo semanas como éstas. Estos partidos nos benefician bastante: la gente irá al campo a disfrutar, a hacer goles, a dar espectáculo, y la afición va a ir dispuesta a ver eso. El Espanyol está muy fuerte en casa, pero fuera están aflojando un poquito, y nos tenemos que aprovechar».
Fuente:
El Diario Montañés