lunes, 21 de marzo de 2005
Veinte jornadas después volvió a ganar el Racing lejos de Santander al imponerse por 2-3 a un Numancia que seguirá como farolillo y que cada vez tiene menos opciones salvarse tras sumar un triunfo en las últimas 16 jornadas, mientras que los cántabros dan un paso de gigante de cara a mantener la categoría pues se alejan a diez puntos de la zona de descenso. Y eso que los sorianos se adelantaron dos veces en el marcador, pero el conjunto cántabro siempre supo darle réplica y se acabó llevando los tres puntos.
El encuentro comenzó bien para los sorianos, pues a los cinco minutos marcó su primer gol. Fue un saque de esquina ejecutado por Juanlu, que Ochoa tocó de cabeza, el balón golpeó en la escuadra del marco racinguista, el rechace lo recogió Pulpo González, que lanzó suave y Pablo Sanz acabó desviando el balón a la portería.
El Racing se estiró y se hizo con el dominio en el centro del campo, tomando como referencia al brasileño Anderson y con alguna internada de Regradi por la banda derecha, sin consecuencias para la portería de Juanma. Mientras, el Numancia se dejaba querer y utilizaba el contragolpe para crear peligro, especialmente en saques de esquina, ya que llegó a lanzar hasta seis en algo más de veinte minutos.
Regueiro marcó el gol de la jornada
Los ataques del Racing morían en su línea de creación y sus delanteros no llegaban a crear peligro hasta que apareció el uruguayo Mario Regueiro, que recogió un balón en la frontal se fue de varios contrarios y con la izquierda lanzó un disparo que hizo inútil la intervención de Juanma y que se coló en la meta tras golpear primero en el larguero.
El Numancia parecía tener más presencia en ataque que su rival, pero el gol de Regueiro hizo daño a los jugadores de Máximo Hernández, con menos ideas en el centro del campo y balones largos a sus interiores, que no eran capaces de romper el orden defensivo del Racing. Sin embargo, cinco minutos antes del descanso un gol de Tarantino, que se adelantó a la defensa y tocó lo justo un centro de Miguel Pérez, adelantaba de nuevo al Numancia,
Pero cuatro minutos después Aganzo aprovechó en el segundo poste un gran centro de Morán, uno de los mejores del partido, para empatar. Y nada más comenzar el segundo tiempo fue Arizamendi, que había sustituido a Aganzo en el descanso, el que logró el tercero al romper el fuera de juego y marcar de tiro raso.
Poco a poco los sorianos fueron perdiendo fuelle y las prisas por resolver un partido decisivo les fue complicando y fruto de esas imprecisiones y de los nervios fue la derrota final que les acerca un poco más a la Segunda división tras un partido que, sin hacerlo mal, tampoco estuvieron muy acertados en los momentos decisivos.
Al final fue expulsado Juanpa por una entrada escalofriante a Morán.
Fuente: DIARIO MARCA