Pocas explicaciones podía dar ayer Nando Yosu, entrenador del Racing, sobre lo acontecido en el partido que su equipo había jugado contra el Mallorca. «En los años que llevo como entrenador nunca me había ocurrido esto», señaló en la sala de prensa de El Sardinero el veterano técnico, que, como es lógico, destacó la importancia que había tenido para su equipo haberse colocado con un 2-0 a su favor en apenas cuatro minutos de juego. «Ha sido un palo muy fuerte para un equipo necesitado como el Mallorca, les dejó muy tocados», indicó Yosu que considera «difícil» superar una situación así.
Para el entrenador racinguista, sus hombres hicieron «méritos» para llevarse la victoria e incluso manifestó que «el marcador podría haber sido más abultado, porque el partido ha estado bastante roto, sobre todo en la segunda parte».
Sobre el desarrollo del partido, marcado por el abrumador inicio de su equipo, Yosu dijo que tras los dos goles, «nosotros pasamos un momento en que pensamos que todo estaba ya solucionado, aunque hay que tener en cuenta que un gol lo hubiera cambiado todo».
En cualquier caso, Nando Yosu reconoció que un triunfo como el conseguido ante el Mallorca «era lo que nosotros necesitábamos y, también, lo que todo el mundo quería». Y es que los tres puntos sumados ante el conjunto balear dejan al Racing a un paso de sentenciar su permanencia -«para nosotros ha sido un alivio importante»-. «Sería una catástrofe que con esa ventaja no nos mantuviéramos», indicó el técnico racinguista que, sin embargo, prefiere no lanzar la campanas al vuelo: «Estoy satisfecho y sé lo que supone esa ventaja pero cualquier equipo puede reaccionar. Todavía quedan muchos puntos».
Héctor Cúper
El entrenador del Mallorca, el argentino Héctor Cúper, reconoció que la derrota ante el Racing deja a si equipo en una situación sumamente complicada de la que será «muy difícil» salir. Pese a todo, Cúper no quiso arrojar la toalla y señaló que «aún quedan 30 puntos en juego y todavía nos quedan posibilidades».
Uno de los factores en que tendrá que mejorar su equipo para afrontar las jornadas de liga que aún debe disputar es relativo al estado anímico. «El estado de ánimo no es bueno», reconoció el técnico argentino que reconoció además que la solidez defensiva que caracteriza el juego de sus equipos ahora no existe. Pese a todo recordó que «los números son los números y mientras haya posibilidades hay que tener esperanza».
Fuente:
El Diario Montañés