Quizás fuese casualidad, pero la vuelta al equipo de Aganzo, Regueiro y Juanma, que la jornada pasada (que, por cierto, se perdió), cumplieron partido de sanción, coincidió con la que probablemente haya sido la victoria más rotunda del Racing.
Sin duda, la aportación más vistosa de los tres en el triunfo sobre el Mallorca en El Sardinero, fue la de David Aganzo. Salió con muchas ganas, marcó un gol (bonito de verdad), y dio el pase para que Benayoun anotase otro.
Su diagnóstico del encuentro no difirió del que dieron sus compañeros: Un 2-0 a los cuatro minutos no se ve todos los días. «Quedaba mucho partido, pero cuando se nos pone de cara, tenemos que aprovecharlo. Hemos intentado seguir tocándola, y en el segundo tiempo hemos estado un poquito más tranquilos, y ya con el tercer gol nos hemos venido muy arriba».
El delantero fue el responsable de ese segundo tanto que decidió el choque. Con una especie de chilena, muy espectacular, lo dejó sentenciado. «Puede ser de los goles más bonitos que haya marcado», reconoció después del partido.
Trabajo discreto
Mario Regueiro, siempre cumplidor, pasó más inadvertido, y no por falta de trabajo. Se sabe que el uruguayo ha sido en muchas ocasiones la tabla de salvación y que buena parte de los puntos que atesora el Racing en su casillero casi le pertenecen en exclusiva.
A diferencia de otros jugadores, su tarea no está sujeta a vaivenes. No es un futbolista con mimos: siempre cumple, independientemente del estado de ánimo, que a otros parece influirles tanto. Ayer no necesitó ser el protagonista, pero le dio igual: «Marcando los compañeros y ganando el equipo, uno se va contento».
Es cierto que tras la ventaja inicial, resultó difícil mantener tanta tensión en el juego, pero es que lo que importa son los puntos. «Ahora, faltando pocas fechas, los partidos no van a ser tan lindos. Yo creo que todos quieren guardar puntos en casa y nosotros, después de las buenas perspectivas, lo que no queríamos era perder».
El día a día
Prueba de su espíritu trabajador, de la filosofía de ir ganando terreno día a día, es su análisis de la situación del Racing. «Sí, hemos sumado unos puntos muy importantes, pero todavía no hay nada seguro. El domingo hay que salir a juntar tres puntos y olvidarse de que tenemos siete de ventaja sobre la zona de descenso».
En cuanto a Juanma, frente al Mallorca hizo la labor más callada. No cabe duda de que el conjunto de Cúper se abandonó, porque dos goles le bajan la moral a cualquiera, pero si Aouate casi no tuvo que mancharse los pantalones, fue gracias al trabajo de la defensa.
El onubense volvió a ser el hombre seguro de la zaga, marcó su territorio y atajó balones y jugadas. Contundente cuando tuvo que serlo, sólido como una roca y capaz de anticiparse al juego rival, Juanma dio otra lección de clase.
Fuente:
El Diario Montañés