sábado, 05 de marzo de 2005
Pedro López y Pablo Sierra no escucharon las indicaciones que se les hizo desde el banquillo racinguista cuando en los últimos minutos del partido contra el Atlético se les reclamaba para hacer un cambio. Sólo Torrado, que tuvo sus más y sus menos con los técnicos del conjunto santanderino, pudo entrar al terreno de juego.
FUENTE: EL DIARIO MONTAÑES