«Sólo hay una cosa clara, hay que sumar puntos». Esta frase pronunciada por Nando Yosu, técnico del Racing, fue absolutamente premonitoria. Sin hacer un buen partido, dejando de lado el juego vistoso que en algunos momentos de las dos últimas jornadas se ha podido ver, el conjunto santanderino sumó una victoria a todas luces importantísima ya que no sólo le ha permitido alejarse un poco más de los tres puestos de descenso, sino que ha servido para dar un espaldarazo anímico a una plantilla cada vez más implicada y más concienciada de que sólo tiene un objetivo: Conseguir la permanencia.
El de ayer fue, claro está, un paso importante en esta pelea. Con el mismo 'once' de los últimos dos encuentros, algo que parece estar siendo básico en todo el proceso de recuperación del equipo, el conjunto santanderino saltó al terreno de juego algo más 'nervioso' que de costumbre. Su colocación no fue la mejor, los nervios en defensa, los de siempre, la presión agobiante de otras ocasiones era estéril y arriba apenas se mostraba peligroso. Sin embargo, y pese a que el panorama no era del todo alentador, las cosas no iban saliendo del todo mal, al menos hasta que Lizondo Cortés consideró que el mínimo agarrón de Pablo Casar a Fernando Torres fue el causante de la estrepitosa caída de la estrella colchonera en el área racinguista. El propio Torres fue el encargado de lanzar la pena máxima y de convertirla en gol.
El tanto del conjunto madrileño no hundió al Racing ni tampoco a sus aficionados, más involucrados que nunca con el equipo. Los hombres de Yosu continuaron con el fútbol voluntarioso, aunque poco preciso, con que habían comenzado el encuentro y pronto comenzaron a tener el control del juego. Apenas alguna internada de Gronkjaer, el mejor de los 'colchoneros', inquietó a la otra vez dubitativa defensa verdiblanca, no así a Aouate, un mero espectador del partido.
Y es que el Racing está comenzando a funcionar. Hace apenas unas semanas, un gol en contra era poco menos que una derrota firme. Ahora, con los mismos jugadores, el conjunto santanderino ofrece una imagen bien diferente. No baja los brazos ante la adversidad y trata de superar los malos momentos de la manera más ofensiva posible.
Eso fue lo que hizo ayer ante el Atlético. Con un gol en contra, el conjunto santanderino comenzó a tomar las riendas de un partido que pudo igualar en una acción de Javi Guerrero que un oportuno Pablo desbarató en la misma línea de gol. El espaldarazo definitivo a las esperanzas del Racing llegó apenas unos minutos después, como no, de manos de su hombre más en forma: Mario Regueiro. El uruguayo aprovechó un error en el despeje de la zaga 'colchonera' para quedarse solo ante Leo Franco al que superó con un disparo duro y bien colocado.
El gol llegó para hacer justicia a lo que hasta ese momento se había visto sobre el terreno de juego. Dos equipos descolocados, sin apenas mordiente y batalladores en el centro del campo. Eso sí, pobres en ataque.
Las cosas cambiaron en los primeros minutos de la segunda parte. Tras un remate al larguero del ex racinguista Salva, Aganzo, que llevaba todo el partido pelándose con cualquier jugador con una camiseta rojiblanca que pasara por sus inmediaciones, logró el segundo gol del Racing tras una magnífica jugada de Anderson, ayer uno de los destacados en las filas cántabras.
El gol colocó el partido en donde quería el Racing. El balón se quedó en poder de un Atlético inoperante en ataque y los santanderinos se guardaron para sí los contraataques, ayer tampoco demasiado peligrosos.
Recuperación confirmada
El paso de los minutos iba confirmando poco a poco que la recuperación del Racing, en unos casos con buen juego, en otros, como ayer, con tesón y entrega, es una realidad. Ni siquiera pasó agobios en los últimos minutos, ya que el Atlético tampoco demostró nada del otro mundo pese a la acumulación de hombres de ataque que hizo Ferrando en el tramo definitivo del encuentro.
Al final, el Racing se llevó tres puntos que le permiten mantenerse un poco más alejado de los puestos de descenso -está a cuatro puntos del decimoséptimo clasificado, el Albacete- y, además, conservar una racha de resultados positivos que están llevando a los santanderinos a posiciones cada vez más cercanas a la permanencia.
Fuente:
El Diario Montañés