El estado de las negociaciones para el traspaso de las acciones del Racing, la situación económica del club, las críticas recibidas y las acusaciones de falta de transparencia, el futuro de la entidad y su Plan de Negocio. Todos estos aspectos fueron analizados ayer en profundidad por el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno Regional, Angel Agudo, quien en una entrevista concedida a EL DIARIO MONTAÑES repasa la actualidad, en términos económicos y financieros, del Real Racing Club SAD. Todo ello presido por una idea central: «Es necesario mandar un mensaje de sensatez, de serenidad y de responsabilidad. Aquí, lo que está en juego es el futuro del Racing. Hay gente que está interesada en que el Gobierno fracase en esta operación y el fracaso del Gobierno sería la desaparición del Racing. El problema no es que el Racing baje a Segunda División; el problema es que desaparezca».
Negociaciones
De las palabras del consejero se desprende que el Gobierno maneja varias opciones para el traspaso de las acciones del Racing. Su objetivo es encontrar un grupo o varios grupos «que ofrezcan una solvencia económica y un proyecto deportivo para el Racing», al fin de garantizar «que no vuelva a surgir el mismo problema dentro de un tiempo». Todo ello, trabajando «con la mayor intensidad posible», pero «sin fijar ningún plazo en concreto» para concretar la «operación transitoria» protagonizada por el Gobierno.
La opción más avanzada es la del Grupo Pegaso, aunque no es la única. La alternativa mexicana se encuentra actualmente en periodo de «discusión» y el propio consejero recuerda las palabras del presidente del Atlante, José Antonio García, en un medio de comunicación mexicano, «que la daban como muy cercana». «Hablaban -explica Angel Agudo- de tomar en dos meses una decisión e, incluso, de planes de negocio, de marketing, en el sentido de estudiar la posibilidad de retransmitir en México los partidos del Racing utilizando los derechos de televisión». Aún así, no ha vuelto a haber contactos oficiales, aunque sí se conoce que el Grupo Pegaso ha trasladado la documentación recabada a una empresa española, radicada en Madrid, para el análisis de todos los datos y que será la que entable contacto con el Ejecutivo cántabro para aclarar las posibles dudas que surjan.
La opción mexicana no es la única. El Ejecutivo cántabro ha mantenido contactos verbales «con otro grupo de inversores, españoles, que no tienen inconveniente en buscar otras empresas cántabras para formar un grupo fuerte que controle la mayoría del club». Según Agudo «todavía no nos hemos sentado con papeles delante y estamos trabajando para concretar una fecha de encuentro».
Además, el Ejecutivo cuenta con una tercera opción. «En el peor de los supuestos, es decir, que lo anterior falle, plantearemos una solución de carácter financiero que pueda ser interesante a grupos de carácter regional con el fin de que puedan incorporarse, sin excesivo riesgo, al control del Racing, con un apoyo importante desde el gobierno».
Atomización
Es en este punto cuando surge la duda. ¿Es posible la atomización del accionariado? «Es dificultoso», reconoce el consejero, quien recuerda la experiencia de la ampliación de capital de finales de 2003. «Se incorporaron varios miles de personas pero con un volumen económico muy reducido. Tratar de solventar el pasivo del Racing sobre la base de miles de personas no es posible».
Como alternativa se trató de involucrar a más empresarios cántabros al proyecto. «No fuimos capaces de convencer en una cantidad suficiente. Por ello tuvimos que buscar la segunda vía, que era el crédito participativo».
«Lo único que se me ocurre como fórmula perfecta para atomizar el club -continúa Agudo- es hacerlo público: sería de todos los cántabros. Eos sí, necesitaríamos 150.000 firmas solicitándolo. Además, en términos políticos, es poco aceptado y recomendable en la opinión pública que el club esté en manos públicas, y yo lo comparto».
La atomización, llevada a su extremo (ejemplo, la Real Sociedad), también tiene sus problemas y para el consejero del Gobierno lo «lógico» sería «combinar una incorporación de más personas a título individual con empresas con vinculación cántabra que hagan un bloque fuerte y no recaiga sobre una única persona o grupo, pero hasta el día de hoy no parece que sea posible. Cuando lo intentamos no lo conseguimos», afirma. «Otra cosa -añade- es que al llegar un empresario de fuera de Cantabria, con cierta fortaleza, arrastre a empresarios de nuestra comunidad. Si hay una locomotora que garantice la viabilidad del proyecto es muy posible que traiga distintos vagones y el club se puede atomizar».
«No vendemos, compramos»
Para concretar esta operación de venta de acciones, el Gobierno exigirá una serie de garantías y condiciones. Agudo es claro y rotundo: «Nosotros no vendemos, compramos. Queremos saber cuál es el proyecto deportivo y económico que nos traen, cuál es su Plan de Negocio».
¿Cuáles son estas garantías? En primer lugar, solvencia económica. «Estamos hablando -dice Agudo- de una empresa que tiene que soportar un pasivo de 21 millones de euros (la deuda del Racing). Y esto se puede hacer de muchas formas, poniendo dinero o renegociando los créditos». En segundo lugar, un proyecto deportivo. «Necesitamos una cierta garantía de que el Racing seguirá siendo una entidad vinculada a los sentimientos y valores profundos de nuestra comunidad». En este apartado cobra importancia la cantera, aunque vista desde un mundo globalizado, en la que tengan cabida jóvenes jugadores de Cantabria y de otros lugares de España al objeto de que se vayan formando y puedan nutrir al primer equipo.
«El modelo de comprar y vender sin más no tiene presente, tal y como está el mercado, y tampoco futuro», apunta el consejero de Economía. «El modelo es que el propio club genere activos suficientes» que le permitan tener mayor solvencia económica. Agudo es claro en este sentido: «Me parece importante contar con unas instalaciones que den lugar a la Ciudad Deportiva, que por sí misma puede ser un generador de recursos para la propia entidad». Y al mismo tiempo «aprovechar más la generación de otros recursos, que yo creo que están poco explotados: marketing».
Respuesta a las críticas
Angel Agudo insiste que el único objetivo que persigue el Gobierno con la operación en el Racing es «evitar su disolución». En este sentido rechaza con contundencia las críticas recibidas. «Hay gente -dice- que viene escudándose en la idea de la falta de información para acusar sin pruebas que aquí hay corrupción y prevaricación. En democracia, tiene que ser el que acusa el que presente las pruebas, no defenderse el que no tiene nada que ocultar».
¿A quién se refiere el consejero de Economía? «Yo estoy viendo como hay un portavoz de un grupo parlamentario, el señor Cagigas, que nos está acusando de prevaricación y de corrupción sin aportar ni una sola prueba. Yo le preguntaría al señor Cagigas cuál es su alternativa. Y real; no vale hablar de literatura».
Y entonces, ¿Por qué no se hace público el acuerdo de compra venta? «No hay ningún problema», responde Agudo, quien asegura que «no hay nada que ocultar». Así, explica que el acuerdo con Santiago Díaz consiste básicamente en que «nosotros (el Gobierno) gestionamos un crédito participativo para el Racing, con el aval y la garantía de una sociedad pública; a cambio, el propietario de la mayoría de las acciones se las vendía a Cantur». «Ese es el acuerdo -asevera-, no hay más».
Luego, para evitar el problema que iba a crear en el balance de la empresa pública incorporar el déficit del Racing se optó por «depositar las acciones en una entidad especializada en esa gestión (una fundación de ING en Holanda). Cuando tengamos el comprador, le diremos a ING que venda las acciones a un determinado comprador, con unas determinadas condiciones y con un determinado precio». Por lo demás, Agudo insiste en que «el crédito está realizado con una entidad bancaria que reside en Santander, la notaría en Santander y la firma formal en esta mesa (el despacho del consejero)». «Hay alguien que está buscando tres pies al gato cuando no los tiene». apostilló.
Agudo sí quiere dejar totalmente claro que «hasta el día de hoy, en las operaciones financieras que hemos realizando, compra de acciones y aval crédito participativo, el dinero público que ha ido al club es cero». La compra de acciones se realizó a través de un crédito que se pagará dentro de dos años y que se puede imputar a los compradores, y la última operación es un aval del crédito participativo, «que el Racing deberá tener recursos para hacer frente en su momento».
El miembro del Ejecutivo regional aprovecha este contexto para abundar que «hay gente que roza la esquizofrenia», en alusión a «quienes construyen la teoría de que el Gobierno está interesado en que el Racing baje a Segunda para que vuelva un señor (Santiago Díaz), como Ave Fénix, en plan salvador».
Situación patrimonial
Angel Agudo sitúa la deuda del Racing en 21 millones de euros y rechaza las informaciones que han hecho aparecer al club «con un pasivo casi tres veces más de lo que realmente es».
«Hablar que el Racing tiene un pasivo de casi 60 millones de euros, cuando en realidad tiene 21, es simplemente intentar entorpecer una operación de venta. El Racing, hoy, el pasivo que tiene, auditado además, son 21 millones de euros. Todos ellos avalados y garantizados. El Racing, hoy, no tiene ninguna deuda con nadie. Está pagando los préstamos y la plantilla». Por último, Agudo censura las filtraciones que se han producido en la últimas semanas y que, a su juicio, han pretendido «entorpecer la operación de venta del club». Al mismo tiempo, valora positivamente la respuesta de la propia plantilla, representada en los dos capitanes (José Moratón y Pablo Casar) y cuyo «nivel de responsabilidad y sensatez está muy por encima de algunos otros que son como bomberos pirómanos», concluyó.
Fuente:
El Diario Montañés