El alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, aclaró ayer que el Ayuntamiento no tiene ninguna decisión tomada sobre el centro de ocio del Sardinero, una iniciativa que ya intentó sacar adelante Santiago Díaz en su época como presidente del Racing y que los nuevos gestores han retomado en su 'Modelo de Negocio', publicado ayer en EL DIARIO MONTAÑÉS. Sin embargo, el centro de ocio que plantean ahora los actuales gestores del Racing es diferente al que en su día propuso Santiago Díaz. Así, en el 'Modelo de Negoció' del club se especifica que sería el propio Ayuntamiento quien diseñara el centro de ocio, sin hotel y con un volumen inferior al anterior. El propio Ayuntamiento convocaría el concurso público para quienes quieran optar a la explotación y construcción del centro y la renta o canon anual se destinaría al Racing.
Después de mostrar su sorpresa por esta iniciativa, Piñeiro, que asegura que no se ha hecho llegar al Ayuntamiento ninguna información ni documentación sobre el proyecto, ha recordado que el campo es de titularidad municipal y que el Consistorio no ha aprobado la creación del centro de ocio.
De hecho, el dirigente popular ya mostró su oposición cuando Santiago Díaz trató de poner en marcha esta zona de servicios, si bien en este caso, y siempre según el 'Modelo de Negocio', sería el Ayuntamiento quien diseñara el proyecto y adjudicara su construcción. Una 'renta o canon anual' se destinarían a financiar el Racing.
Sin embargo, el alcalde asegura que a día de hoy los gestores -el Gobierno regional- no se ha dirigido en ningún momento «ni oficial ni extraoficialmente» al Ayuntamiento de Santander, de modo que lanza un «aviso a navegantes»: «Si alguien piensa que puede vender el Racing por más valor porque existe un proyecto de centro de ocio, que nadie se deje engañar, porque el Ayuntamiento no ha tomado ninguna decisión. Esto no es la esquina del Bernabéu -matizó-, aquí ni el campo ni sus aledaños son del club». En definitiva, advirtió de que no se puede considerar el controvertido centro de ocio como un futuro activo del club.
El alcalde insistió en que el Gobierno sigue sin informar sobre si el cambio en el accionariado va a incidir en la relación entre la Corporación que preside y el club, y se preguntó por qué el Ejecutivo cántabro no ha hecho públicos los pormenores del proceso de venta, algo que puede llevar a la gente a «pensar cosas raras». La reflexión era clara: Si el Gobierno no tiene «nada que ocultar, por qué no hace públicos todos los detalles» de la compraventa.
Por último insistió una vez más en que es necesario el permiso municipal para efectuar cualquier tipo de obra en los Campos de Sport. «Otra cosa es que el Gobierno quiera hacerlo sin nuestro consentimiento», un escenario que, según aclaró Piñeiro, nunca se podría llevar a la práctica.
En similares términos se expresó ayer el diputado regional del Partido Popular Juan José Fernández, quien aseguró que «la única opinión» que tiene su partido respecto a la situación del Racing y la entrada del Gobierno regional en su accionariado es que «el sentido común brilla por su ausencia», una percepción que, según dijo, coincide con la de «cualquier ciudadano de bien» de la región.
En respuesta a preguntas de los medios, Fernández subrayó que «lo que tiene claro cualquier ciudadano de Cantabria es que dedicar recursos económicos de tanta cuantía para solucionar un tema particular, es un tema grave».
En el debate generado alrededor del Racing se incluyó ayer la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Lola Gorostiaga, quien descartó que la filtración de información sobre la deuda del Racing haya salido del Gobierno, «después de la apuesta tan arriesgada» que éste ha hecho con el club, y que «hace que el Racing esté todavía donde está», dijo. «No seremos tan torpes», afirmó Gorostiaga en relación a la citada filtración de documentos, reiterando que la decisión del Gobierno de comprar las acciones de Santiago Díaz, es lo que «ha hecho que el Racing todavía sobreviva».
Fuente:
El Diario Montañés