lunes, 21 de febrero de 2005
El Racing marcó la línea a seguir para lograr la permanencia con una trabajada victoria ante el Valencia
Así, sí. Eso es lo que debieron pensar los más de 12.000 espectadores que ayer se dieron cita en El Sardinero cuando terminó el partido que su equipo, el Racing, había disputado con el Valencia. El conjunto santanderino marcó la línea a seguir en la lucha por la permanencia, en la que con su victoria dio un paso de gigante.
El Racing, de vuelta otra vez al sistema con el que ya consiguió recuperarse de una mala situación en la época de Alcaraz, ofreció una imagen radicalmente diferente a la de los últimos encuentros. Fue un equipo con mordiente, que afrontaba cada jugada con intensidad, que no daba los balones por perdidos en definitiva, que jugaba como debe hacerlo alguien que está con el agua al cuello y que tiene en cada partido un peldaño hacia la salvación.
El de ayer no era un partido para florituras ni para lucimientos. Ni el terreno de juego ni el rival lo propiciaban. Y ante esta situación el Racing adoptó la opción más adecuada: Jugar como un equipo aguerrido. Con las líneas más juntas que en otras ocasiones, con los jugadores involucrados y con una mayor atención en las labores de contención, el conjunto santanderino ofreció una imagen ya casi olvidada en El Sardinero y, desde luego, mucho más efectiva que la de otras ocasiones en las que la indolencia y la apatía eran las características dominantes.
Desde el pitido inicial el conjunto santanderino jugó con una intensidad inusitada. Presionante en el centro del campo, duro en las tareas defensivas y con movilidad en ataque, el Racing se hizo dueño del partido. Los robos en el centro del campo, merced al trabajo desarrollado por un activo Benayoun, por Morán y por un omnipresente Anderson hicieron que el control del juego estuviera en manos del equipo de Nando Yosu que, sin embargo, no tuvo la capacidad de otros encuentros para llegar con peligro a la meta rival. Por su parte, el Valencia, bien colocado y sólido como siempre iba dejando pasar los minutos sin pasar por demasiados agobios y, a su vez, sin incomodar mucho a la esta vez efectiva defensa racinguista.
Pero, con el paso de los minutos la 'chispa' del Racing fue apagándose. El ímpetu inicial no era ya el del primer cuarto de hora lo que permitió al conjunto valenciano hacerse con el control del juego, aunque como antes había ocurrido con el Racing, lo hizo sin apenas aproximarse a la portería defendida por Aouate.
El gol de Regueiro
En cualquier caso, lo cierto es que el Racing estaba ofreciendo una buena imagen, que se trasladó también a la segunda parte en la que las cosas, al menos en lo que se refiere a la efectividad, sí experimentaron cambios. Y es que Mario Regueiro, el mejor del conjunto santanderino en el encuentro de ayer, continuó haciendo gala de su calidad en un lanzamiento de falta desde la frontal que acabó en el fondo de las redes de la portería de Palop.
El gol del Racing hizo que el partido cobrara otro ritmo. El equipo levantino, como no podía ser de otra manera, puso cerco al área cántabra aunque eso sí, lo hizo dejando más huecos en el centro del campo y en su defensa, lo que aprovechó el Racing para sacar a relucir la que ha sido en los últimos tiempos una de sus mejores armas: El contragolpe.
Con el paso de los minutos, el juego del Valencia, sin ser ni mucho menos arrollador, sí se hizo más agobiante para la bien ordenada defensa del Racing. Y claro, el peligro comenzó a rondar en serio la portería de un Aouate que, una vez más, estivo pletórico, sobre todo en una acción en la que sacó un remate de Mista a bocajarro.
Pero el Racing, además de hacer un buen partido, ayer tuvo de su lado la fortuna que en otras ocasiones le ha sido esquiva. En el tiempo de descuento, y con el público con el corazón en un puño, un poste, primero, y un defensa, después, evitaron el tanto del empate del Valencia. Algo que, en otros partidos, se habría convertido en un jarro de agua fría para el racinguismo, ayer se transformó un respiro de alivio y en sólo un susto de última hora.
Al final, el Racing se llevó tres puntos que, además de servirle para abandonar los puestos de descenso, suponen una inyección de ánimo para una plantilla y unos técnicos que parecen haber encontrado la fórmula para afrontar el tramo decisivo de la temporada con las mayores garantías de éxito posible.
Alineaciones
Racing: Aouate, Pablo Casar, Mora, Juanma, Regragui, Regueiro, Anderson, Morán (min. 92, Jonatan), Benayoun, Guerrero (min. 84, Torrado) y Aganzo (min. 74, Arizmendi).
Valencia: Palop, Marchena, Albelda, Fiore (min. 77, Xisco), Di Vaio, Caneira (min. 72, Rufete), Sissoko, Navarro, Mista, Aimar y Moretti (min. 72, Fabio Aurelio).
Los goles
1-0: Min. 52, Regueiro, al transformar un libre directo desde la derecha.
El árbitro
Mejuto González, del Colegio Asturiano, auxiliado en las bandas por Martínez Samaniego y Novoa Robles. Cuarto árbitro Martínez Omedo.
Amonestados
En el transcurso del partido fueron amonestados con tarjeta amarilla Guerrero, Navarro, Fabio Aurelio, Morán y Regueiro.
El estadio
Media entrada en El Sardinero (12.605 espectadores) con motivo de la disputa del partido de la vigésima cuarta jornada de Liga entre el Racing y el Valencia. Miguel Ángel Revilla, presidente del Gobierno de Cantabria, y Gonzalo Piñeiro, alcalde de Santander, presenciaron el encuentro desde el palco.
Terreno de juego muy pesado por la cantidad de agua caída durante los últimos días.