viernes, 18 de febrero de 2005
Nando Yosu volverá a formar una defensa con tres centrales y dos carrileros Mantener la firmeza defensiva, principal objetivo ante la visita del Valencia
Pruebas, pruebas y más pruebas. Eso es lo que están haciendo los técnicos del Racing para tratar de sacar al equipo de la zona baja de la clasificación. Tras el fracaso que supuso el primer partido del nuevo cuerpo técnico racinguista, en el que el conjunto santanderino cayó con rotundidad ante la Real Sociedad (1-3), se está tratando de encontrar la fórmula que permita sacar el máximo rendimiento de una plantilla que, en otras ocasiones ya ha demostrado que es capaz de desarrollar un juego más vistoso y, sobre todo, más efectivo.
El G-4 que encabeza Nando Yosu cometió el mismo error en que Lucas Alcaraz, su predecesor en el banquillo, cayó al principio de la temporada. El Racing comenzó el campeonato jugando con una línea de cuatro defensas ante los que se situaba un doble pivote. Ante la Real el planteamiento fue el mismo, aunque el hecho de que los cuatro zagueros fueran centrales y de que la aportación de los pivotes dejara mucho que desear agravaron aún más los problemas defensivos del equipo. El resultado fue Concluyente: Apenas media hora de partido y el rival había marcado ya tres goles y, por tanto, decidido prácticamente el partido.
Dado el fracaso de este planteamiento, los nuevos técnicos del Racing han comenzado a trabajar en otras alternativas. Y continuando con el paralelismo con la época de Alcaraz, la opción que parece que va a ser adoptada es la de los tres centrales, dos carrileros y un único pivote. Por delante, un hombre referencia en punta tras el que se situarán otros tres jugadores de marcado carácter ofensivo.
Lo cierto es que este sistema ya dio uno resultado positivo al conjunto santanderino mediada la primera vuelta del campeonato, cuando se enlazaron tres victorias que le permitieron colocarse en una situación relativamente cómoda en la clasificación, más lejos de los puestos de descenso que de los que dan derecho a jugar una competición europea.
Ahora, pese a que la situación, y, por tanto, las necesidades son diferentes, la alternativa elegida es la misma. Aouate, uno de los pocos que parecen fijos en el equipo, su rendimiento es mu mejor aval, ocuparía la portería. Ante el guardameta israelí Yosu colocaría a una línea de tres en la que volverían a formar Oriol, Mora y Juanma. Junto a ellos, pegados a las bandas estarían Regragui y el incombustible Regueiro. Hasta aquí, apenas hay diferencias con la última etapa del anterior entrenador. Donde sí comenzarían a aparecer algunas novedades sería en el puesto de pivote. Anderson, que se colocaría en solitario por delante de la zaga, ocuparía el vértice más retrasado de un rombo del que también formarían parte Morán y Benayoun, en los laterales, y Guerrero, en la zona más ofensiva. Aganzo sería en este esquema el hombre más adelantado.
El principal objetivo de la recuperación de este sistema de juego no es tanto mejorar el juego ofensivo, como reforzar la faceta defensiva.
En lo que al ataque hace referencia, el Racing se muestra como un equipo que sí llega hasta el área contraria y genera ocasiones de gol y el mejor ejemplo lo podemos encontrar en el último partido ante la Real Sociedad en el que, pese a jugar mal, el equipo santanderino dispuso de numerosas ocasiones.
Donde más se dejan notar los problemas del conjunto santanderino, y durante la temporada ha habido numerosos ejemplos de ellos, es en lo que al sistema defensivo hace referencia. Bien con la línea de cuatro zagueros, bien con los tres centrales y los dos carrileros, el Racing no ha sido capaz este año de mostrarse sólido en defensa, algo que ha sido determinante a la hora de colocar al equipo en la delicada situación actual. Ahora, con el inicio de una nueva etapa, mejorar el trabajo de contención es uno de los principales objetivos del cuerpo técnico racinguista.
Diario Montañes.