lunes, 14 de febrero de 2005

El Gobierno acompañó en el palco a los posibles compradores

«Quiero que nos deshagamos del Racing cuanto antes», asegura Miguel Ángel Revilla, que considera que el club debe estar «en manos privadas»

Muchos eran ayer los puntos de atención en el campo de El Sardinero. Al margen, como es obvio, de lo que acontecía sobre el terreno de juego, la presencia en el banquillo de los nuevos técnicos y, en el palco, de los posibles futuros propietarios fue objeto de un intenso seguimiento por los aficionados del conjunto santanderino.

La zona 'vip' del campo santanderino era ayer un hervidero de autoridades, gente de fútbol y de empresarios. Y uno de éstos era José Antonio García, presidente del equipo mexicano Atlante y ejecutivo del Grupo Pegaso, que durante estos días negocia la adquisición de un paquete mayoritario de acciones del Racing.

García, que estuvo acompañado en el palco por Fernando Castro, director general de Deporte, y Fernando Pérez, jefe de gabinete del consejero de Economía, pudo presenciar la abultada derrota del conjunto santanderino y, además, la pobre imagen ofrecida, algo que no tendrá incidencia en las negociaciones que están desarrollando con el Gobierno de Cantabria, ya que, según se indicó el sábado, el hecho de que el Racing descienda o, por contra, logre la permanencia no tendrá repercusión alguna en la decisión que finalmente tomen los empresarios mexicanos. En cualquier caso, la imagen ofrecida por el Racing en el partido de ayer no fue la más positiva y, lo mismo que desesperó a los aficionados, es de suponer que llevara esta misma sensación también al palco.

La intención del Gobierno

Por su parte, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, deseó ayer que «salgan bien» las negociaciones entabladas con el grupo empresarial mexicano interesado en comprar el Racing, porque él es partidario de que el Gobierno de la comunidad autónoma salga del club «cuanto antes».

El Gobierno de Cantabria controla en la actualidad aproximadamente el 63 por ciento del capital social de la entidad santanderina, tras haber acudido hace un año a la ampliación de capital convocada por el club para evitar incurrir en causa legal de disolución y haberse hecho cargo recientemente de los títulos del anterior accionistas mayoritario, el constructor Santiago Díaz.

«Yo quiero que nos deshagamos del Racing cuanto antes. Esa es mi opinión», respondió ayer Miguel Ángel Revilla al ser preguntado por el interés que ha mostrado por Racing el grupo empresarial Pegaso, propietario en México de varios negocios de medios de comunicación y telefonía , así como del club de fútbol Atlante.

El presidente de Cantabria recordó que la comunidad autónoma entró en el accionariado del Racing «de manera coyuntural», porque el equipo corría el evidente riesgo de desaparecer, pero también insistió en que él nunca sido «partidario de que un gobierno tenga acciones de un equipo de fútbol».

Inversor solvente

Revilla se declaró por ello dispuesto a transferir a manos privadas las acciones que ahora controla el Gobierno de Cantabria «en el momento en el que haya un inversor solvente», desde el convencimiento de que la gestión de una sociedad anónima deportiva corresponde hacerla a los «empresarios, no a los gobiernos».

«Los gobiernos estamos para hacer carreteras, para hacer proyectos de interés general. El Racing es una sociedad anónima deportiva y ha de estar en manos privadas», añadió Revilla, que se marca un plazo máximo de ocho meses para que el Gobierno de Cantabria se desprenda de las acciones que ahora controla.

El presidente cántabro confió en que las negociaciones con el grupo Pegaso «cuajen», aunque también precisó que, si no son los empresarios mexicanos los que adquieren el club, «serán otros». «Yo estoy deseando no ser accionista del Racing. Lo soy a título personal, pero el Gobierno no debe ser accionista de un equipo de fútbol, tenemos otras prioridades en Cantabria», sentenció.

Mirar al banquillo

Otro de los centros de atención del partido de ayer estuvo en el banquillo del conjunto santanderino. Yosu, pese al aguacero que cayó durante el encuentro, presenció el partido en pie dentro del área técnica. Junto a él, sentado en una silla durante todo el partido, estuvo su ayudante, Raúl Ruiz.

Ambos vivieron el encuentro con intensidad bajo la atenta mirada de una afición que se aferra al 'efecto Yosu', tan eficaz en otras ocasiones, como principal tabla de salvación para un equipo que está despertando demasiadas dudas tanto por el juego que realiza como por los resultados que está cosechando, que le han impedido abandonar los puestos de descenso en los que está inmerso.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Alcu @ 14:10 | 0 Comentarios | Enviar

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