sábado, 22 de enero de 2005

El Barça goleó y recuperó el buen tono ante un Racing muy discreto

El Barcelona comenzó la segunda vuelta del campeonato con una goleada ante el Racing de Santander. Al igual que en el primer partido de la temporada, los azulgrana no tuvieron problemas para superar al conjunto cántabro aunque la imagen ofrecida fue muy diferente. Los pupilos de Frank Rijkaard siguen lejos del nivel exhibido en los primeros meses de la campaña pero dieron síntomas de mejoría ante un rival poco ambicioso y que sólo creó ciertos problemas durante diez minutos.

A priori, el planteamiento de Lucas Alcaraz invitó al optimismo. El técnico visitante alineó a cuatro futbolistas de vocación ofensiva y dio la impresión de saltar al Camp Nou sin complejos. Las ideas están muy bien sobre el papel pero luego hay que plasmarlas en realidades sobre el terreno de juego. ¿De qué sirve ubicar a Regueiro en la banda izquierdo y entregarle todo el carril para él solo? El uruguayo se dedicó a defender las subidas de Belletti y se mantuvo muy lejos de Víctor Valdés. ¿Para qué juega Benayoun si el equipo se encierra en su propio campo y el israelí deambula por posiciones en las que no luce su magia? Javi Guerrero y Aganzo fueron dos islotes. Aburridos e inéditos, apenas tocaron el balón en los primeros cuarenta y cinco minutos.

En los prolegómenos del encuentro una noticia despertó viejos fantasmas en Camp Barça. En el calentamiento, Samuel Etoo sufrió unas molestias musculares y fue duda hasta el último instante. Fiel a su carácter combativo, el africano no quiso quedarse en el banquillo y su presencia en el once resultó de gran importancia. Apenas se había puesto el balón en movimiento cuando el camerunés trazó un desmarque entre líneas que recibió un premio en forma de asistencia magistral de Xavi. Dentro del área, y en carrera, el delantero cruzó ante la salida de Dudu y puso por delante a su equipo. El 'pichichi' de la Liga sumó su decimoquinto tanto y se ratificó como el máximo artillero de la competición.

Un duro golpe
El trabajo de toda una semana, los esfuerzos y las buenas intenciones de varios días de entrenamientos se derrumbaron frente una acción de tiralíneas y repleta de calidad. El cuadro santanderino acusó el mazazo recibido y no se acercó a las inmediaciones de Valdés durante la primera mitad. Y eso que Javi Guerrero había dado el primer susto del compromiso al rematar por encima del larguero una gran asistencia con la que Regragui sacó los colores a la zaga local.

La noche apuntó hacia la fiesta. El Barça movió el esférico con tranquilidad ante un oponente que ni presionó, ni buscó la contra. Encerrados en su parcela, se limitaron a contener las acometidas de un contrario al que la faltó una velocidad más en su juego para sentenciar el choque en ese parcial. Sólo Giuly se mostró como un futbolista incisivo y realizó numerosas diagonales con las que trató de sorprender con sus incorporaciones, diagonales y movimientos entre líneas.

Un error garrafal de Ronaldinho, al recoger el rechace de un tiro de Xavi y estrellar su disparo en el cuerpo de Dudu, un par de ocasiones que no supo definir Giuly y un lanzamiento fuera de Márquez a puerta vacía impidieron que los anfitriones se retiraran al vestuario con una mayor renta en el marcador.

Primeros sustos
Con la intención de cerrar el partido lo antes posible, el Barcelona regresó al césped dispuesto a intensificar su dominio y pisar desde el principio el área de Dudu. En una brillante acción, Belletti realizó cuatro amagues y regates antes de marcharse de Regueiro. Su centro al área lo tocó de forma sutil Etoo para dejar solo a Xavi. Aunque el centrocampista llegó a contactar con la pelota, ésta tocó en el cuerpo del meta visitante y permitió que Moratón llegase justo a tiempo de sacar bajo palos.

A partir de ese momento, y con la reubicación de piezas realizada por Alcaraz, el partido sufrió un inesperado cambio de imagen y los cántabros gozaron de sus mejores minutos. Adelantar a Regueiro fue una decisión muy acertada ya que el suramericano comenzó a dejarse ver por la zona en la que su influencia es determinante. Un fuera de juego inexistente fue el preludio de la oportunidad más peligrosa del Racing. Después de varias combinaciones al primer toque, Benayoun asistió a su compañero y le dejó solo ante el cancerbero local. El uruguayo no supo qué opción elegir y permitió que Belletti llegase desde atrás y metiese la pierna justo en el momento en el que se disponía a lanzar a puerta.

Dos minutos de locura
Cuando el Barça parecía entregado al juego triste y gris de las últimas semanas, cuando parecía que los blaugrana sufrirían para sacar los tres puntos, apareció la figura de Ronaldinho. El brasileño recibió en el costado izquierdo, se lanzó hacia el centro, eludió a un rival, engañó con una finta a otro y conectó un disparo cruzado ante el que nada pudo hacer Aouate. Apenas un minuto después, mientras en las gradas aún se saboreaba el dulce regusto que dejó el tanto anterior, Deco se hizo con un balón, salió forzado de una entrada de Torrado y conectó un potente lanzamiento desde fuera del área que se coló en el fondo de las mallas tras golpear en el cuerpo de un defensa.

El choque quedó sentenciado con dos acciones de talento y los anfitriones despejaron de un plumazo las dudas generadas en las últimas jornadas. Es cierto que no son aquella escuadra que maravilló por su juego alegre, directo y vertical pero se mantienen como un conjunto solvente, sólido y que mete presión a sus rivales a base de victorias, goles y esa hambre de títulos necesaria para lograr cualquier éxito.

Fuente: Marca
Publicado por Castro2 @ 23:14 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario