Una operación «responsable, limpia y transparente». Así definieron ayer los consejeros de Turismo, Cultura y Deporte, Francisco Javier López Marcano, y de Economía, Ángel Agudo, el desembarco del Gobierno regional en el Racing tras el acuerdo, firmado en la mañana de ayer, al que ha llegado con los hasta ahora máximos accionistas, encabezados por Santiago Díaz.
El acuerdo, que coloca fuera de la entidad al grupo de Santiago Díaz y abre las puertas de una nueva gestión al Ejecutivo cántabro, tiene como punto esencial la contratación de un crédito participativo por un importe de 6,75 millones de euros que suscribirá el club santanderino para evitar entrar en el proceso de disolución al que le ha llevado el déficit acumulado a lo largo del último ejercicio. Este préstamo, cuyo vencimiento está fijado en principio para el mes de julio de 2005, será avalado por la administración regional que, a su vez, tomará como garantía el 53 por ciento de acciones que controlaba Santiago Díaz, sobre las que dispondrá de los «derechos políticos», eso sí, con el mandato «irreversible» de colocarlas de nuevo en inversores privados.
Control a través de Cantur
Las acciones de Díaz pasarán a ser controladas por la empresa pública Cantur, en cuyo objeto social se puede incluir una operación de estas características. En total, el Ejecutivo dispondrá de los derechos políticos de un 61 por ciento del accionariado del Racing, el 53 por ciento correspondiente a los títulos de Santiago Díaz y el 8 por ciento que adquirió en la última ampliación de capital.
El Gobierno, que sólo pretende ser «un nexo de unión entre dos etapas del club», dispondrá de un plazo de siete meses para poder colocar las acciones entre los inversores, con alguno de los cuales ya ha iniciado las conversaciones preliminares. Si no hubiera la posibilidad de amortizar el préstamo con esta venta, se podría barajar la posibilidad de hacerlo mediante una ampliación de capital.
En cualquier caso, dentro de las negociaciones de la operación crediticia se ha contemplado la posibilidad de prorrogar un año el plazo de amortización del préstamo, lo que ampliaría considerablemente el plazo del Ejecutivo para poder materializar sus planes de atomización del accionariado. Sea como sea, los consejeros del Ejecutivo cántabro hicieron un especial hincapié en la temporalidad de su paso por el accionariado del Racing.
Durante todo este tiempo, el Gobierno cántabro, a través de otra de sus empresas, la Sociedad de Coordinación Financiera con las Entidades Públicas (CEP), se encargará de velar por el buen funcionamiento de la sociedad racinguista.
Activo con buena gestión
La llegada del Gobierno al club santanderino se produce por dos motivos fundamentales. El primero, porque, según indicó Agudo, «el Racing es una activo de la región» y como tal merece una especial atención por parte de la administración, algo que queda patente, por ejemplo, en el hecho de que «en los últimos años por cada euro que ha recibido el Racing ha devuelto tres a la comunidad autónoma».
El segundo, porque se trata de una sociedad que, sobre todo si se compara con otros clubes, «ha tenido una buena gestión financiera», algo que considera un «dato objetivo» y que «puede ser bueno para inversores interesados en el fútbol español».
Con estas premisas, los consejeros se mostraron optimistas y consideran que, tras una etapa que calificaron como «brillante» -de un total de doce temporadas se han permanecido en Primera once- puede iniciarse otra «que esperemos que sea por lo menos tan brillante».
Fuente: El Diario Montañés