sábado, 18 de diciembre de 2004

Desafío a la galaxia

A las ocho se abre el telón. Un Racing-Real Madrid siempre es especial en Santander, más que un partido de fútbol es una fiesta. Sobtre todo si, con el permiso de Ronaldo, los blancos llegan al Sardinero con todas sus figuras para verse las caras ante un Racing con juego y sin resultados, una tónica que Alcaraz espera cambiar hoy, aunque la tarea se le presenta muy complicada: apagar las estrellas.

El Sardinero rozará el lleno en una cita en la que los racinguistas serán mayoría pero en la que los merengues no se sentirán solos. Y es que Santander ha sido siempre una buena plaza para el club blanco, que cuenta con un buen número de seguidores en Cantabria.

Decir que los dos equipos están muy necesitados de puntos suena a lo de siempre, pero esta vez sí que es cierto. El Racing está a sólo dos del descenso y los blancos a doce del líder, el intratable Barça de Rijkaard -once si, como parece probable, su partido contra la Real Sociedad termina en empate-. Puestos a escoger, los madrileños llegan incluso con más urgencias que los locales, que aún conservan un mínimo colchón, están convenciendo con su juego y cuentan con la ventaja de partir como víctimas: una derrota entra en el guión y nadie se escandalizaría.

Todo lo contrario le sucede al Madrid de García Remón. Los blancos siguen a la deriva tras la espantada de Camacho y pese a que están resolviendo los partidos gracias a las genialidades de Zidane, Figo, el hoy ausente Ronaldo y el redescubierto olfato goleador de Owen, no terminan de convencer. Aún así, marchan cuartos con un partido menos y llegan a Santander a morder para evitar que se les escape el último tres que lleva al campeonato: el Barça juega dos horas después contra el Valencia y nunca se sabe si puede pinchar.

Al margen de estos problemas, el Madrid presentará una alineación que asusta, con Iker Casillas en la portería y la habitual defensa de cuatro, formada por Míchel Salgado, Samuel, Iván Helguera y Roberto Carlos.

Guti estará como medio centro en un centro del campo muy ofensivo que contará con Figo, Zidane y Beckham, mientras que Owen y Morientes luchan por ser el acompañante de Raúl. La baja de última hora de Ronaldo le impedirá estar en El Sardinero, un campo en el que sólo ha mojado una vez, hace ya muchos años... cuando era jugador del Barça.

Fiel a su equipo

Frente a esta avalancha de nombres, Alcaraz empleará su mejor arma: el bloque. El técnico granadino apostará por el mismo equipo de los últimos dos meses, el que no está consiguiendo grandes resultados pero deja buen sabor de boca, el de las tres victorias consecutivas y el de los cinco partidos sin ganar. El que ya se saben todos los aficionados de memoria, como sucede con los conjuntos que funcionan: Aouate, Pedro López, Oriol, Mora, Bertin, Regueiro, Anderson, Morán, Nafti, Benayoun y Javi Regueiro.

Los once tienen las consignas bien claras: concentración en defensa, no perder ningún balón atrás, presión asfixiante en el centro del campo y la delantera y mantener la posición. Jugarán esos, a menos que Alcaraz se reserve una sorpresa: el regreso de Juanma en lugar de Bertin, pero en principio parece que el francés continuará como central zurdo titular. Lo que está claro es que tanto blancos como verdibancos despejarán esta tarde sus dudas.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 13:43 | 0 Comentarios

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